Oratorio del SANTO NIÑO DEL REMEDIO
“... te digo con alma y vida:
Salúdote Niño hermoso”

Santo Niño del Remedio,
dulce emblema de ternura,
encanto del alma mía,
mi amor, mi bien, mi ventura.

Remedia todos mis males,
atiende mis peticiones,
consuela todas mis penas
y escucha mis oraciones.

En tanto que, reverente,
Niño Divino y Glorioso,
te digo con alma y vida:
Salúdote Niño hermoso.