RetrocesoA&ONº 283/29-XI-2001SumarioMundoContinuar
Juntos en la oración por la paz
J.C. Roma

En pleno conflicto en Afganistán, tras los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre, Juan Pablo II ha anunciado una de esas sorpresas que caracterizan su pontificado: ha invitado a todos los líderes del mundo a encontrarse en Asís el 24 de enero para rezar por la paz.

Se volverá a vivir de este modo la experiencia del 27 de octubre de 1986, que fue testigo, en la misma ciudad de san Francisco, del primer encuentro de la Historia de estas características.

En particular, el Pontífice dirigió su invitación a los musulmanes "para proclamar ante el mundo que la religión no debe ser nunca motivo de conflicto, de odio y de violencia", según explicó el pasado 18 de noviembre.

El cardenal Roger Etchegaray, que como Presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz fue uno de los organizadores principales de la cumbre de líderes religiosos por la paz en Asís 1986, en declaraciones a Alfa y Omega ha dejado claro que, con estas iniciativas, el Papa quiere evitar toda equiparación entre religiones o sincretismo. En aquella ocasión -explica-, el Juan Pablo II dejó una consigna clara: no se trata de rezar juntos, sino de estar juntos en la oración por la paz.

Artículos publicados en periódicos han acusado a la religión de estar en el origen del terrorismo. El cardenal vascofrancés aclara: "La oración no está por encima de los conflictos, sino en el centro de la vida de los hombres y de los pueblos, para tratar de aplacar o pacificar las situaciones de conflicto. La oración y el ayuno tienen, en este sentido, un gran valor para superar el terrorismo y la violencia. Son dos caminos que se complementan, que permiten llegar al corazón de Dios, el único gran Señor de la Historia".