RetrocesoA&ONº 144/19-XII-1998SumarioUsted tiene la palabraContinuar
Dos libros de interés
In quodam loco Manicae regionis, cuius nominis nolo meminisse ...: así comienza el texto del Quijote, de don Miguel de Cervantes Saavedra, que el Centro de Estudios Cervantinos de Alcalá de Henares ha tenido la magnífica idea de editar en latín: Título: Dominus Quixotus a Manica. Autor: Michael A. Cervantes. Traductor: Antonio Peral Torres. La reciente declaración de Alcalá de Henares como ciudad patrimonio de la Humanidad encuentra en este espléndido trabajo un maravilloso complemento. Sorprende que una de las obras cumbres de la literatura universal, traducida a todos los idiomas más importantes del mundo, haya tenido que esperar a 1998 para su versión latina. Como el autor indica en la introducción, hubo un antecedente en al año 1905, cuando Ignacio Calvo tradujo unos cuantos capítulos de la primera parte del Quijote, como él mismo decía, al latín macarrónico, bajo el título Historia, Domini, Quijoti, Manchegui. El mismo autor añadió algunos capítulos más en 1922, y en 1966 salió una versión unificada, pero incompleta.


En la historia del periodismo español de humor, La Codorniz fue un verdadero hito, que generaciones enteras de españoles recuerdan con agradecimiento y nostalgia. Entre 1941, en que apareció el primer número en los kioscos de la revista más audaz para el lector más inteligente, semana tras semana, hasta 1978, en que cesó su publicación, La Codorniz, fundada por Mihura y dirigida por Alvaro de la Iglesia, era esperada con expectación por los lectores. Alguien ha escrito, con verdad, que el humor, en el fondo, no es otra cosa que el amor escrito con h y u.

EDAF ha tenido la gran idea de editar, 20 años después, esta antología, con prólogo de Mingote, y epílogo de Chumy Chúmez, edición y estudio de Melquiades Prieto y Julián Moreiro. Para los mayores, repasar sus páginas es releer textos firmados por González Ruano, Mingote, Alvaro de la Iglesia, Palomino, Mihura, Tono, Fernández Flórez, Jardiel, Borrás, Halcón, Marqueríe, López Rubio... y secciones tan inolvidables como La cárcel de papel; para los pequeños, será todo un descubrimiento.