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Pinturas y Vidrieras del Ábside de la Catedral
La Virgen de la Almudena es la Patrona de la Archidiócesis de Madrid desde 1977 Basílica de Nuestra Señora de Atocha Imágenes de la Catedral de Santa María La Real de la Almudena: |
El Rey, Alfonso XII, colocó la primera piedra de la actual Catedral de Santa María La Real de La Almudena, el 4 de abril de 1883, en recuerdo de su primera mujer, Dña. María de las Mercedes. La Catedral de Nuestra Señora la Real de la Almudena comienza a gestarse en 1868, cuando la Congregación de Esclavos de la Virgen de la Almudena solicita al Arzobispado de Toledo (del que entonces dependía Madrid) permiso para construir otra iglesia dedicada a la Virgen. Esta petición fue apoyada por la reina María de las Mercedes, esposa de Alfonso XII. Después de la muerte de la Reina Mercedes, el marqués de Cubas recibe el encargo de preparar el proyecto para la construcción de una importante iglesia parroquial. El 4 de abril de 1883 el rey don Alfonso XII coloca la primera piedra de la futura iglesia. Iglesia que pasará a ser Catedral cuando en 1885 Madrid sea erigida en diócesis por el Papa León XIII. La Catedral tiene una orientación norte-sur porque, desde sus orígenes, fue proyectada como parte integrante del conjunto del Palacio Real; así, la fachada principal, situada a los pies del templo, mira hacia la fachada sur del palacio. La Catedral se construye en terrenos cedidos por Patrimonio, en estilo neogótico. La Cripta, a nivel inferior, de igual tamaño en superficie que la Catedral, está construida en piedra en estilo neorománico, y se finalizó en 1911. Las obras de la Catedral, que avanzaban lentas, se pararon durante la Guerra Civil, de 1936 a 1939. Por eso, en 1944 el marqués de Lozoya, director general de Bellas Artes, promueve un concurso nacional para dar a la Catedral una buena solución arquitectónica. El concurso fue ganado por los arquitectos Fernando Chueca Goitia y Carlos Sidro, quienes cambian el inicial proyecto, de estilo neogótico, por el actual, para que no desentone el conjunto con el Palacio Real. Los nuevos arquitectos rebajaron la altura del nuevo edificio, con lo cual la nave central mide 25,8 metros. Tras un tiempo en el que las obras estuvieron casi paradas, en 1984 el Cardenal Ángel Suquía constituye un Patronato, que se encarga de impulsar las obras. Así, se edifica la fachada de la Catedral que da a la calle Bailén, la fachada de poniente o del Campo del Moro; las obras que quedaban por hacer en el ábside; y la cúpula. La fachada que da a la c/ Bailén es de piedra granítica, con algunos elementos de Colmenar, de estilo muy clásico. Cúpula: es doble. Gótica vista desde el interior, pero claramente barroca desde el exterior. Está recubierta con piedra y pizarra, y tiene una pequeña linterna como remate. Las obras, reanudadas en 1984, concluyeron en su parte más sustancial en junio de 1993. El Papa Juan Pablo II dedicó y consagró la Catedral el día 15 de junio de ese año de 1993. Es la primera vez que un Papa dedica y consagra una Catedral fuera de Roma. Desde 1998, la Catedral sigue sufriendo modificaciones: arreglo del resto de las capillas, decoración de la iglesia, pintura de los techos, colocación de vidrieras Interior de la Catedral: La Catedral de Santa María la Real de la Almudena presenta planta de cruz latina con una nave central y dos laterales, amplio crucero de tres naves; cabecera curva con girola y cinco capillas radiales. La Virgen de la Almudena, patrona de la ciudad, tiene su altar en el crucero de la nave derecha. La mesa del altar es de mármol verde. A la derecha se encuentra la cátedra episcopal, tallada en nogal, de estilo neo-gótico, realizada por Ramón Fonollosa en 1885. Detrás del altar mayor está el Cristo Crucificado de Juan de Mesa (siglo XVII), y que al igual que la sillería del coro procede de la Colegiata de San Isidro. El altar de Santa María de la Almudena se encuentra frente a la entrada por la calle de Bailén. Es un altar elevado, al que se accede por dos escaleras laterales con barandilla de bronce. La Virgen está colocada en la hornacina central de un impresionante retablo, pintado por Juan de Borgoña (finales del XV, comienzos del XVI), constituido por dieciocho tablas con escenas de la vida de Nuestro Señor. Bajo el arco rebajado formado por las escaleras se halla el altar, presidido por un gran crucifijo de marfil, ante la sepultura de la Reina Mª de las Mercedes. Sus restos fueron trasladados de El Escorial en el año 2000. Al comienzo de la girola, se encuentra la Capilla del Santísimo. La capilla central de la girola está dedicada a San Isidro Labrador y su esposa, Santa María de la Cabeza, cuyas imágenes, tallas policromadas de estilo barroco (siglos XVII-XVIII), flanquean el arca funeraria, del siglo XIII, que tuvo los restos incorruptos del santo (en la actualidad, en la Colegiata de San Isidro). En la girola hay un retablo de Berruguete. Las capillas laterales de la nave central están dedicadas a santos contemporáneos: San Josemaría Escrivá de Balaguer; Santa María Micaela del Santísimo Sacramento; beata Mariana de Jesús, mercedaria nacida en Madrid; Santa Madre Maravillas de Jesús, madrileña, carmelita descalza; Santa Ángela de la Cruz; San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac; San Pedro Poveda; Santa María Soledad Torres Acosta; Santa María Josefa del Corazón de Jesús La Catedral contiene un vía crucis de catorce estaciones, de estilo flamenco neogótico, de procedencia belga. Realizado en óleo sobre cobre. Vidrieras: hay un vitral de la Virgen de Atocha; de San Isidro; de la Coronación de la Virgen; de la Flor de Lis, en la fachada principal de la Catedral; las vidrieras que decoran los ventanales de las torres de la fachada principal de la Catedral son de ángeles. La decoración pictórica es de carácter geométrico, realizada por el pintor José Luis Galicia, con una concepción moderna y colorista que retrotrae a las cubiertas de madera pintada propias de las iglesias visigóticas y románicas. La cúpula tiene como motivos los cuatro elementos (tierra, mar, fuego y aire) en sus cuatro vértices, que sostienen a la bóveda celeste. Órgano de la Catedral: Construido en Barcelona por el organista Gerhard Grenzing, es una verdadera joya. Consta de cuatro teclados, más un teclado de pedal, y tiene acoplamientos mecánicos y eléctricos: el teclado de las calderetas exteriores cuenta con dieciséis líneas de tubos, el mayor tiene once líneas; veintiuna líneas de tubos son para el teclado expresivo, nueve para la trompetería y el pedal suma trece líneas más. Fachada principal de la Catedral (explanada de la Almudena): Situada a los pies del templo, mira hacia la cara sur del Palacio Real. Está coronada por cuatro estatuas, obra del escultor Ramón Chaparro, que flanquean una imagen de la Virgen de la Almudena entronizada en una gran espadaña. Las estatuas representan a cuatro santos españoles: San Isidro, Santa María de la Cabeza, Santa Teresa de Jesús y San Fernando, realizadas en piedra de Colmenar blanca. En el balcón, una vidriera de diez metros cuadrados que representa a la Virgen de Lis. Y cuatro estatuas que representan a los cuatro evangelistas, del escultor José Luis Parés. Hay dos grandes escudos, realizados por el escultor y catedrático de Bellas Artes José Luis Parés. Ubicados en la parte inferior, están realizados en piedra: representan las Armas Plenas de la Casa Real Española y el Escudo Pontificio. Junto a los escudos, en dos hornacinas, están las estatuas de San Pedro y San Pablo, obra de Juan de Ávalos. Puertas de bronce: la central tiene adornos con el tema trinitario, ante el Nuevo Milenio del 2000; una de las laterales hace referencia a la Monarquía católica de España, con esfinges de los reyes de la Reconquista; la otra, está dedicada a Hispanoamérica. Son obra del escultor Sanguino. De las dos torres de esta fachada, la de la derecha se conoce como Mariana o de los gallegos, ya que las campanas han sido donadas por los gallegos y cada una de ellas tiene una advocación mariana: Santa María la Real de la Almudena; Santa María de la Paloma; Santa María de Atocha; Santa María de la Flor de Lis. En la torre de la izquierda, que da a la calle Bailén, está el carillón. Fachada de Bailén y plaza de Juan Pablo II: En la facha de la Catedral que da a la calle de Bailén, se ha construido una plaza que sirve de atrio amplio a la fachada de levante de la Catedral. En ella se levanta una estatua de más de tres metros que representa al Papa Juan Pablo II, realizada por el escultor Juan de Ávalos. La plaza está adornada, además, con cuatro fuentes y farolas de estilo fernandino. A esta plaza se accede por una escalera imperial. Todo el conjunto está cerrado por rejas, coronadas por las estatuas en bronce de San Antonio Mª Claret, San Ignacio de Loyola y San Juan de Ávila, obra de la escultora Consuelo Perea. Las puertas de bronce de la fachada que da a la calle Bailén, también obra del escultor Sanguino, representan: una de las laterales, el hallazgo de la Virgen de la Almudena por el Rey Alfonso VI de Castilla, en el año 1085; la central, recuerda el día de la inauguración de la Catedral por el Papa Juan Pablo II, el 15 de junio de 1993, con imágenes de los Reyes, Doña María de las Mercedes, madre del Rey, y el entonces Cardenal Arzobispo de Madrid, Ángel Suquía; y la otra puerta lateral, representa la procesión de la Virgen de la Almudena el 9 de noviembre, día de su fiesta, por las calles de Madrid. En ella se ve al actual Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, y los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Esta fachada tiene las estatuas de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María, obra de José Luis Parés. Estatuas de la cúpula de la Catedral de La Almudena La cúpula de la Catedral de la Almudena cuenta con doce estatuas, que representan a los doce apóstoles. San Felipe, San Bartolomé, San Mateo, San Simón, San Judas Celotes, Santiago Alfeo, San Matías , San Bernabé, San Pedro, Santiago, San Juan y San Andrés. Son obra del escultor Sanguino. |