DELEGACIÓN EPISCOPAL DE CATEQUESIS DE MADRID
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ITINERARIO DE INICIACIÓN CRISTIANA |
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| PARA ADOLESCENTES Y JÓVENES | |||||
La delegación diocesana de catequesis de Madrid ha elaborado estos nuevos materiales, cuya finalidad es ofrecer un itinerario que sirva para acabar el proceso de iniciación cristiana de adolescentes y jóvenes, que lo interrumpieron o no lo completaron a lo largo de su infancia. |
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Por ello, estos materiales pretenden, como señala el Directorio General para la Catequesis (DGC), propiciar una viva, explícita y operante profesión de fe. Se trata, pues, de facilitar a los adolescentes y jóvenes una formación orgánica y sistemática de la fe en sus aspectos más básicos y esenciales, es decir, en lo nuclear de la experiencia cristiana y en los valores evangélicos más fundamentales (cfr. DGC 63-68). |
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Como tantas veces ha insistido la Iglesia en estos últimos años, de lo que se trata, ni más ni menos, es de poner los cimientos del edificio espiritual del cristiano, para que, posteriormente, se puedan ir construyendo otras plantas. Se busca, en consecuencia, ayudar a estos jóvenes y muchachos para que configuren su personalidad humana según el modelo y la persona de Cristo y como miembros de la comunidad cristiana, de la Iglesia, a la que se incorporaron por el bautismo y de la que quieren llegar a ser piedras vivas y sólidas por el don del Espíritu Santo, que recibirán con la confirmación. |
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LOS DESTINATARIOS: |
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Principalmente estos materiales han sido pensados para aquellas personas que, tras la Primera Comunión o inmediatamente después, abandonaron su proceso de Iniciación Cristiana, y lo quieren retomar y completar siendo ya adolescentes o jóvenes. Pero también pueden servir para personas adultas que piden recibir el sacramento de la confirmación, ya que en su momento no lo recibieron. Por último, estos materiales serán útiles, con las debidas y necesarias adaptaciones, para la formación permanente en la fe de los adolescentes y jóvenes que completaron su iniciación cristiana durante la infancia y que, por tanto, ya están confirmados. Y es que, aunque el temario sea prácticamente idéntico, sin embargo, el modo de tratarlo y la amplitud de los contenidos varía de forma considerable a como fueron tratados cuando eran aún niños. Una cuestión que no podemos pasar por alto es que nos encontramos ante un itinerario, o sea, de un camino en el que hay etapas, pasos y también una meta. Las etapas básicamente son cuatro (divididas entre los dos materiales) y jalonadas por respectivos pasos. La meta es la culminación del proceso de iniciación cristiana, que supone haber recibido tanto las catequesis como los tres sacramentos de la iniciación: bautismo, confirmación y eucaristía. |
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SERÉIS MIS TESTIGOS 1 |
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En este primer material nos encontramos con las dos primeras etapas: La primera etapa consiste en que los adolescentes o jóvenes se planteen y se pregunten por la solidez de la fe que recibieron de niños, al tiempo que se abren a la necesidad de recibir el Espíritu Santo, convirtiéndose así en auténticos discípulos de Jesucristo y piedras vivas de la Iglesia, puestos al servicio del plan de salvación.
La segunda etapa busca poner los sólidos cimientos de la fe de la Iglesia, para que estos jóvenes, no solo conozcan la Tradición viva que Jesús confió a los Apóstoles, sino, sobre todo, para que aprendan a vivir conforme a la fe recibida, que es la única que nos salva y nos hace verdaderamente felices.
Paso: Celebración de la entrega del Símbolo
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SERÉIS MIS TESTIGOS 2 |
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La tercera etapa consiste básicamente en acoger los mandamientos y las bienaventuranzas como camino de felicidad, válido para todo hombre. Un camino en el que es bueno asimismo reconocer y luchar contra las resistencias que el corazón tiene para seguir la vía del bien, de la verdad, de la bondad y la justicia; y, también, contra las inclinaciones que le seducen y le apartan de la senda que lleva a la vida eterna.
Pasos: Celebración de la entrega del Decálogo y celebración de los Escrutinios La cuarta etapa trata de preparar y disponer a los adolescentes o jóvenes a celebrar de forma consciente y plena el sacramento de la confirmación, conociendo bien y asumiendo el don que gratuitamente Dios nos regala por medio de su Hijo Jesucristo: el Espíritu Santo. Este Espíritu les consagrará para una tarea y una misión bien concretas: el apostolado, el anuncio del evangelio, dar signos de la llegada del Reino de Dios, la participación en la vida litúrgica de la Iglesia, los compromisos y tareas al servicio de la comunidad eclesial y de la sociedad, en la que han de situarse conscientes de que han sido llamados a ser luz del mundo y sal de la tierra, etc.
Paso: Celebración del sacramento de la confirmación
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