DELEGACIÓN EPISCOPAL DE CATEQUESIS DE MADRID
 
 
 
 
 
SINODO DIOCESANO
 
El 6 de Enero de 2006 nuestro Cardenal D. Antonio María Rouco Varela, aprobó las Constituciones del Tercer Sínodo Diocesano de Madrid y el Decreto General de aplicación de las mismas. Bajo el título general Transmitir la fe en la comunión de la Iglesia, las Constituciones Sinodales se agrupan en cinco capítulos:
  1. Acoger y vivir el don de la fe con un impulso nuevo.
  2. Fortalecer la comunión eclesial.
  3. Impulsar la formación cristiana.
  4. Alentar la participación de todo el pueblo de Dios en la misión de la Iglesia.
  5. Dar testimonio de la caridad de Cristo sirviendo a los más necesitados.
En esta sección ponemos a vuestra disposición:

 

LAS PONENCIAS DEL SÍNODO

Ponencia 1: Acoger y vivir el don de la fe con un impulso misionero (Gerardo del Pozo Abejón).

Ponencia 2: ¿Cómo anunciamos el Evangelio a los alejados y a los no creyentes?(Javier Prades López)

Ponencia 3: ¿Qué catequesis ofrecemos? ¿Cómo celebramos la fe? (Gregorio Martínez Sacristán)

Ponencia 4: ¿Cómo vivir la comunión en la Iglesia? (Alfonso Carrasco Rouco)

Ponencia 5: Testigos de la caridad de Cristo (Antonio Bravo Tisner)

LAS CONSTITUCIONES Y DECRETOS que tienen que ver con la catequesis, y que los encontramos en el tercer capítulo Impulsar la formación cristiana:

«Cuando se toma conciencia clara de la necesidad de anunciar a Jesucristo a quienes no lo conocen, no se puede por menos de tomar en serio la formación fundamental de quienes están llamados a hacer ese anuncio. Por los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, sacramentos de la iniciación cristiana, el Espíritu Santo nos hace testigos de Jesucristo. Todos los fieles cristianos, por tanto, han de recibir la formación que les ayude a valorar estos sacramentos y a vivir las exigencias que conllevan, profesando la fe -no es otra la meta de la catequesis-, y dando testimonio con su palabra y su vida de la fe que profesan. Junto con los Catecismos y textos auxiliares que se utilizan en la catequesis, habrá que prestar atención a su pedagogía propia -la pedagogía de la fe- y a la formación de los catequistas».

 

REF.

CONSTITUCIONES

 DECRETOS

Iniciación
Cristiana

111 Promover la catequesis al servicio de la iniciación cristiana, para favorecer la comunión con Jesucristo, la profesión de la fe bautismal y la incorporación a la Iglesia y garantizar la formación básica de toda la vida cristiana, según la pedagogía propia y original de la fe, de modo que capacite verdaderamente para confesarla, celebrarla y vivirla en el seno de la iglesia, y para cooperar de palabra y de obra en el anuncio del Evangelio.

 

 

 

 

113 Instaurar el catecumenado bautismal diocesano, como institución catequética para los no bautizados y punto de referencia para los itinerarios de la iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes, y de reiniciación cristiana de adultos, teniendo en cuenta las modalidades reconocidas por la Iglesia existentes en nuestra diócesis.

Art. 38: Corresponde a la delegación diocesana de catequesis la puesta en marcha del catecumenado bautismal diocesano, de acuerdo con el Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos.

 

Art. 39: Para la iniciación cristiana de niños en edad catequética que no han recibido el bautismo en la infancia se tendrá en cuenta lo establecido en el documento de la Conferencia Episcopal Española Orientaciones pastorales para la iniciación cristiana de niños no bautizados en su infancia.
115 Disponer de un Directorio diocesano de iniciación cristiana que aplique el Directorio General para la Catequesis a nuestra diócesis, al servicio de la comunión eclesial.
 

Contenidos
catequéticos

120 La catequesis toma su mensaje de la fuente viva de la Palabra de Dios, contenida en la Sagrada Escritura y en la Tradición y enseñada por el Magisterio de la Iglesia. El Catecismo de la Iglesia Católica, los catecismos de la Conferencia Episcopal Española y los materiales catequéticos diocesanos son, por su parte, textos oficiales para la catequesis de iniciación cristiana en nuestra diócesis, y para la formación de los catequistas.

Art. 45 § 1: Todas las parroquias e instituciones que imparten catequesis de iniciación cristiana en la archidiócesis de Madrid deben utilizar estos textos para la catequesis y para la formación de los catequistas.

121 Asegurar en cualquier itinerario catequético el anuncio y confesión de los misterios centrales de nuestra fe, la formación moral, la iniciación a la liturgia y a la  oración, así como la educación para la vida comunitaria y la misión.  

Itinerarios

132 Desarrollar los itinerarios de la iniciación cristiana, favoreciendo que los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, y el de la Penitencia y Reconciliación en el caso de los niños bautizados de párvulos, guarden entre sí íntima unidad y orden, y sean celebrados preferentemente en la Pascua o en los domingos.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Art. 56: En la preparación de los padres para el bautismo de sus hijos, sígase lo que se establece en el documento “Pastoral del bautismo de niños. Acogida y acompañamiento de padres y padrinos”, elaborado por la sección especial de pastoral de la archidiócesis de Madrid.

Art. 57.

§ 1: Los niños bautizados en la infancia son admitidos a la primera comunión cuando: conocen las oraciones básicas del cristiano y son capaces de dirigirse confiadamente a Dios Padre, a Jesucristo y a la Virgen María; conocen los contenidos esenciales del Mensaje Cristiano, de modo que entiendan el misterio de Cristo en la medida de su capacidad; han sido iniciados en la participación en la liturgia dominical y pueden recibir el Cuerpo del Señor con fe y devoción; han aprendido a valorar su incorporación a la comunidad eclesial, en la que están recibiendo la catequesis y continuarán su formación cristiana.

§ 2: En la catequesis de los niños se utilizarán los materiales elaborados por la Delegación Diocesana de Catequesis y aprobados por el Obispo diocesano.

§ 3: La preparación para el sacramento de la Penitencia forma parte de la preparación para la primera comunión de los niños bautizados en la infancia.

§ 4: La preparación para la primera comunión de los niños se desarrollará habitualmente a lo largo de tres años de catequesis, a no ser que conste que el niño ha alcanzado los objetivos mínimos indicados en el § 1 de este artículo en un tiempo inferior. En caso de duda, se debe consultar con el Vicario Episcopal de zona.

Art 58:

§ 1: Para la preparación a la confirmación se seguirá lo establecido en el documento de la Conferencia Episcopal Española La iniciación cristiana. Reflexiones y orientaciones.

§ 2: Se ha de exhortar a los adultos bautizados en la infancia, que no estén confirmados, a que reciban el sacramento de la confirmación, después de una preparación adecuada, con el fin de que completen la iniciación cristiana. Valórese la oportunidad que ofrecen para ello los encuentros pastorales con los novios que solicitan a la Iglesia el sacramento del matrimonio.

Art. 59: Es necesario que en el proceso de preparación para los sacramentos de la primera comunión y de la confirmación de niños y jóvenes estén en relación las parroquias con las instituciones educativas de la Iglesia. 

114 Promover la catequesis de jóvenes y adultos bautizados que o no recibieron una catequesis adecuada, o no han recibido la Confirmación o la Eucaristía, o se han alejado de la fe y necesitan rehacer el camino de la iniciación cristiana.  
121 Asegurar en cualquier itinerario catequético el anuncio y confesión de los misterios centrales de nuestra fe, la formación moral, la iniciación a la liturgia y a la  oración, así como la educación para la vida comunitaria y la misión.
125 Promover y desarrollar itinerarios y procesos de educación permanente en la fe, después de la iniciación cristiana, sin olvidar a las personas mayores, en el ámbito de las parroquias y comunidades cristianas, según los diferentes modalidades aprobadas por la Iglesia y admitidas por el Obispo diocesano.

Art. 46 § 1: Todas las parroquias deben garantizar una catequesis para adultos, de acuerdo con las formas aprobadas por la Iglesia, en la que se exponga de manera completa y sistemática la doctrina y la moral de la Iglesia, tomando como base el Catecismo de la Iglesia Católica.

Art. 46 § 2: Las parroquias que, por diversas circunstancias no puedan organizar la catequesis de adultos, únanse a otras del propio arciprestazgo para poder ofrecer así este servicio catequético a los fieles.

Catequistas

126 Fortalecer e intensificar la formación básica y permanente de los catequistas para que puedan acompañar el itinerario de la iniciación cristiana –catequesis y sacramentos– promoviendo distintas modalidades de formación que integren el estudio del mensaje cristiano, la reflexión sobre el destinatario y el contexto sociocultural, y la pedagogía de la fe, de modo accesible en contenidos, tiempos y lugares.

 

Art. 47: La Delegación diocesana de catequesis tendrá como una de sus obligaciones principales colaborar en la formación de los catequistas de la diócesis, a través de encuentros de formación y de oración, convivencias, elaboración de materiales y subsidios para la formación, programación de una oferta de ejercicios espirituales para catequistas, etc.

Art. 48

§ 1: La formación continua de los catequistas de las parroquias debe realizarse en la propia parroquia, bajo la responsabilidad del párroco, el cual les animará a que participen en los encuentros formativos promovidos por la delegación diocesana de catequesis y, atendiendo a las circunstancias de cada uno, en los cursos de las Instituciones diocesanas de estudios superiores con objeto de que adquieran una formación más cualificada.

§ 2: Para la creación de escuelas de catequistas en los arciprestazgos es necesario el permiso del Vicario episcopal de zona, previo dictamen de la Delegación diocesana de catequesis.

127 Cuidar especialmente el desarrollo de la vida cristiana de los catequistas, acompañándolos humana y espiritualmente, fortaleciendo su vinculación con la comunidad eclesial. Art. 49: Anualmente, con ocasión del comienzo del curso catequético, se realizará una celebración del envío de los catequistas de la diócesis por parte del Obispo o de un delegado suyo, que ponga de relieve la inserción del catequista en la comunidad eclesial, en la que vive, la que le llama para este ministerio, la que le acompaña y sostiene, y a la que sirve.
128 Suscitar y formar nuevas vocaciones de catequistas, según las necesidades de las parroquias y otras comunidades cristianas de nuestra Diócesis, teniendo en cuenta, también, las diferentes situaciones de fe de quienes acuden a la catequesis.  
129 Incorporar a las familias, como Iglesia doméstica, en los itinerarios de iniciación cristiana y acompañar a los esposos y padres cristianos ofreciéndoles cauces de formación, para que puedan desempeñar la tarea que les corresponde en la educación cristiana de sus hijos.
130 Cuidar la elección y formación de los padrinos del bautismo y de la confirmación, para que puedan ayudar a los catecúmenos y catequizandos en su formación y vida cristiana

Art. 50

§ 1: Cuídese la elección de los padrinos del bautismo, teniendo en cuenta que su misión no es meramente litúrgica sino de ayuda para los padres, y eventualmente de suplencia, en la educación cristiana del niño.

§ 2: Las personas elegidas por los padres como padrino o madrina del bautismo deben ser presentadas al párroco con suficiente antelación, con el fin de que éste pueda verificar su idoneidad de acuerdo con las normas del derecho canónico.

§ 3: Las cualidades del padrino y su capacidad para desempeñar esta misión deberán ser especialmente valoradas en los casos en que los padres, debido a su situación personal de alejamiento de la de fe y de la incorporación a la vida de la Iglesia, estén necesitados de modo particular de la ayuda de los padrinos para la educación cristiana de su hijo.

Art. 51: El padrino o madrina de Confirmación debe cumplir los requisitos canónicos de idoneidad, estar confirmado, y llevar una vida cristiana congruente con la misión que asume de ayuda al confirmando para que viva conforme al sacramento recibido. Procúrese que sea una persona significativa por la vivencia de su fe para el confirmando, de modo que pueda ser punto de referencia para él.

Art. 52: No podrá ser admitido como padrino o madrina de bautismo o de confirmación el fiel que se encuentre en situación matrimonial irregular, por la incongruencia objetiva de esta situación con la fe y con la misión que va a asumir.