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Partimos de una realidad concreta: "Porque la vida nos agobia, añoramos cansados, un remanso de silencio, de quietud, de autenticidad, de alivio. Nos gustaría recrearnos en Dios, dejarnos caer en sus brazos, para recuperar nuevas fuerzas y continuar viviendo".
Para arrojarnos en los brazos de Dios Padre sugerimos:
- Ante Jesús Eucaristía o en cualquier espacio y tiempo en que podamos "estar con quien sabemos nos ama":
Expresar la FE: ¡Padre, creo aumenta mi fe!
Expresar la ESPERANZA: ¡Padre, yo sé que siempre me escuchas!
Expresar el AMOR: ¡Señor, tu lo sabes todo, tu sabes que te amo!
- Invitar a Jesús a "estar conmigo" y con El y desde El, "entrar en mi mismo"
Verme, sentirme ante El: (cansancio, bienestar, dolor físico etc.)
Ver, sentir, identificar, poner nombre a mis sentimientos (alegría, gozo, miedo, resentimiento, envidia, celos, angustia, etc.)
Ver, sentir, identificar: anhelos, pendientes, expectativas etc.
- "Me levantaré, volveré hacia mi Padre"
Con Jesús y desde Jesús, hablar a mi Padre-Dios:
Hablarle de mi mismo, de lo vivido al entrar en mi mismo
Dejar que me "eche los brazos al cuello"
Desde la experiencia del amor del Padre
Ver, sentir ante El: (los cansancios, bienestar, dolor físico etc. de mis hermanos)
Ver, sentir, identificar, poner nombre a las situaciones de mis hermanos.
Ver, sentir, identificar: anhelos, pendientes, expectativas etc. en los que el Padre quiere que me involucre para "completar la pasión de Cristo, en favor de su cuerpo"
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