
Un año más “El grupo de fe” de ambas Parroquias, Navalagamella y Fresnedillas, hace su peregrinación. Este es un resumen de su itinerario por si vosotros queréis hacer este recorrido a la vez espiritual, cultural y de ocio. Que no están reñidos ninguno de estos aspectos y los cristianos en vacaciones podemos rezar, aprender y disfrutar a la vez. ¡ACOMPÁÑANOS!
Día primero: Comenzamos nuestra peregrinación a bordo de una furgoneta (para un viaje en el que está previsto recorrer aproximadamente cuatro mil kilómetros, es mucho mejor ir juntos y cómodos), dirigiéndonos a la capital de Aragón, Zaragoza. Rezamos y pusimos nuestro periplo en manos de Ntra. Sra. del Pilar. Más tarde, nos encaminamos al Monasterio de Piedra, parque natural de una belleza majestuosa con unas cascadas impresionantes donde entre otras se encuentra la famosa "cola de caballo". También alabamos al Creador, admirando su obra. Desde ese momento comenzó a acompañarnos el calor, lógico por tratarse de agosto y ...un poco más, por la "ola" que arrasaba toda Europa. Para los que, como nosotros, hacen una peregrinación y quieren "ahorrar", os recomendamos comer de bocatas o sandwichs y cenar de restaurante algo caliente, cada uno dentro de sus posibilidades. Además, así aprovecharéis más el tiempo y disfrutaréis de los maravillosos paisajes, de los pequeños rincones de la naturaleza; es una autentica "pasada" lo que nos rodea y todo lo tenemos a nuestro alcance. Esta claro que España es única. Más tarde nos dirigimos a Huesca, visitamos su magnifica Catedral, tristemente desconocida por muchos, donde se venera la imagen del Santo Cristo de los Milagros, cuya breve historia os vamos a narrar ya que realmente merece la pena. "Doce de septiembre de 1497, casi todo Aragón está contagiado por la peste, en la S. I, Catedral se celebra procesión para cantar la salve ante el altar de la Virgen. El crucifijo que preside el rito realiza un singular prodigio, según testimonio escrito de Juan García, notario público de Huesca y secretario de dicha Iglesia. Al niño Juan Cavero, que llevaba la imagen le cayeron unas gotas de agua en la mano, mirando de donde procedían vieron todos que el Crucifijo sudaba y le caían gotas por sus brazos. Ocho días estuvo expuesto el Santo Cristo en el Altar Mayor, obrando maravillas en quienes se encomendaban, y cesó también la peste. La venerada efigie fue colocada en una capilla, hasta que se edificó la actual en 1579". Y de Huesca a Broto, donde de verás comenzó nuestra peregrinación, sobre todo para nuestro conductor- José Miguel- .Y es que la carretera era como viajar en la montaña rusa más peligrosa de cualquier parque de atracciones. Pero merece la pena visitar Broto; os lo recomendamos. Estuvimos alojados en La Posada de Broto, -muy bien, por cierto- y cenamos todos los días en un restaurante que desde el primer momento nos gustó ya por el nombre, se llamaba Restaurante Español. Es un pueblecito precioso donde podéis hacer senderismo, rafting, escalada, canoa, piragüismo.. y un montón de actividades más. Se encuentra cerca de Sabiñánigo y Biescas y junto a la entrada del Parque Nacional de Ordesa.
Día segundo: Nos acercamos a conocer Jaca, admiramos La Catedral con 900 años de historia en la que se percibe claramente el paso a otra dimensión y, por supuesto, el castillo de San Pedro- "La ciudadela" . Observada desde el aire, La Ciudadela de Jaca presenta el rígido aspecto de un pentágono regular en cuyos vértices se han insertado otros tantos baluartes perfectamente artillados. El conjunto está rodeado de fosos y glacis. Señalar también que La Ciudadela de Jaca es la única en su género que se conserva integra y separada de otras edificaciones en todo el mundo. La restauración, comenzada en 1968, permite contemplar la mayor parte de sus dependencias prácticamente con el mismo aspecto que debieron tener a mediados del siglo XVII. Se autorizan visitas guiadas de acuerdo a los horarios y precios que tienen previstos. Y no dejéis de fijaros en los cervatillos que se encuentran en el foso defensivo de La Ciudadela. Nos dirigimos a las montañas, en la carretera hacia Pamplona. A pocos kms, subimos al Monasterio nuevo de San Juan de la Peña, donde comimos en los merenderos y, a continuación, cogimos un autobús y bajamos a ver el Monasterio Viejo de San Juan de la Peña, enclavado en plena roca en el interior de una montaña. Cuna del Reino de Aragón, habitado en sus orígenes por monjes Benedictinos está cobijado bajo una roca y a una altitud de 1.220 m. Consta de dos plantas: en la inferior se halla la iglesia del s. X dedicada a los santos Julián y Basilisa y la Sala de Concilio del s. XI. En la superior, el Panteón de Reyes, románico del s. XII, la Iglesia Alta dedicada a San Juan, románico-bizantino, x. XI. El claustro románico, s. XII, presenta una importante colección de capiteles representando pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento. Según la tradición, en él se custodió el Santo Grial.
Día tercero: Lourdes . Decidimos pasar la frontera por Canfranc y su nuevo túnel. Os recomendamos comprar antes la comida, si pensáis comer de bocadillo y es recomendable, dado los precios en Francia. El Pirineo francés es tan bello como el español. No se puede explicar; tan solo tenéis que conocerlo. Es como estar en las nubes; eso sí, cuidado con la carretera, una vez más, y con los caballos salvajes que en ocasiones la ocupan. No os fiéis de las indicaciones de los franceses que, aunque el camino sea Lourdes, no esperéis milagros a la hora de evitar perderos. Lourdes, como ciudad, está demasiado poblada por las constantes peregrinaciones. Seguro que conocéis la historia de las apariciones de La Virgen a Bernadette Soubirous en la gruta de Massabielle. Os recuerdo que no olvidéis visitar y rezar el Vía crucis, recorrer todo el Santuario, participar de la Santa Misa y, cómo no, beber el agua milagrosa de la gruta al ir al encuentro con la Madre, La Inmaculada Concepción. Como curiosidad, fijaos que encima de la Gruta y de la imagen de La Señora, la frase escrita está en español. Podéis hacer fila para "bañaros" en las piscinas. Siempre hay un voluntario dispuesto a ayudarte y además puedes preguntar por uno que hable español. Durante las horas (depende pero la espera es de 2 a 3hrs) de fila se reza a través de monitores el Santo Rosario en diferentes idiomas. Las piscinas están separadas en tres grupos, mujeres, hombres y niños, teniendo siempre prioridad los enfermos. ¿Por que el baño o beber del agua del manantial?. El día 25 de febrero tuvo lugar la 9ª aparición de la Señora a Bernardita, centro de las 18 apariciones de Massabielle. La Señora dijo a Bernardita: ¿ No te importa besar la tierra, andar de rodillas, comer la hierba que está allí por los pecadores?. "VE A BEBER Y A LAVARTE EN LA FUENTE". Y además nos recuerda una vez más las palabras de Jesús a la mujer samaritana: "Si conocieras el don de Dios y quien es el que te dice DAME DE BEBER, tú le habrías pedido a él y el te habría dado agua viva". Como curiosidad, deciros que lo que cuentan de la amabilidad con la que te tratan, de salir del agua y no ser necesaria la toalla porque te secas rápido; es todo verdad. Pero no es lo importante; lo esencial es la fe con la que lo hagas. Y ponerte delante de la Señora, tal y como eres, confiando en que ella te protege como Madre tuya que es. Ir a Lourdes solo como un mero turista es perderse lo mejor.
Día cuarto: Parque Nacional de Ordesa. Para acceder al parque hay que dejar el coche en un parking vigilado y allí mismo comprar los billetes de ida y vuelta para el autobús que te deja en lo más alto del parque y donde además de haber tiendas, cafetería, baños públicos, albergue de información, se inician todas las rutas que por cierto están muy bien señalizadas. Celebramos la Santa Misa en uno de parajes mas bellos de España y es que rodeados de árboles altísimos y pasando el sol radiante a través de ellos era como si de la Luz de Cristo se tratara. Fue una de las mejores experiencias de este viaje. ¡Claro que después nos cayó, literalmente, la primera tormenta!. Duró diez minutos intensos, pero nos refrescó y ayudó a hacer ejercicio que, con tanto sándwich, nos venia haciendo falta. Comimos , ¿ya sabéis el qué?. Bocatas. Eso sí, antes el aperitivo y es que no hay comida que se precie si no consta antes de una cañita, patatitas....
Día quinto: Nos levantamos muy prontito; teníamos que hacer maletas ya que al final del día dormiríamos en Pamplona, así que después de desayunar, dijimos adiós a Broto y marchamos rumbo a Navarra, en concreto al Castillo de Javier. El nombre de Castillo de Javier está unido principalmente a San Francisco Javier, que nació el 7 de abril de 1506, muriendo el 3 de diciembre de 1552 a la edad de 43 años. Siendo, junto a Santa Teresa del Niño Jesús, patrono de las misiones, además de Navarra, Australia, Canadá y otras ciudades y regiones. Su nombre se ha extendido por todo el mundo de la mano de La Compañía de Jesús, los jesuitas. En la Abadía contigua se encuentran viviendo religiosas dedicadas a la oración exclusivamente -adoratrices- y, durante las veinticuatro horas del día, siempre se encuentra una de ellas en oración en el coro de la Parroquia. En la misma, pudimos rezar ante la imagen de Nuestra Señora y reverenciar la pila bautismal donde fue bautizado el santo. Nos sorprendió sobremanera. Visitamos también la Basílica que comenzó a construirse a finales del s. XIX, en el lugar en que se hallaba el Palacio Nuevo, donde veneramos la imagen del Cristo que veneró también San Francisco Javier. Es una talla en madera de nogal, es del s. XIV, de la que destaca de un modo sorprendente su amplia y pacífica sonrisa. El Cristo de Javier ha sido foco de atracción para muchos peregrinos, incluso antes del nacimiento de Francisco Javier. Unida al Santo Cristo se halla la tradición del sudor de sangre en el momento de la muerte de Francisco. Después de visitar el Castillo, ¡a comer!. Nosotros como casi siempre de "bocata" y es que hay unos merenderos con unas vistas estupendas y se respira un aire de lo más agradable. Otra vez a la furgoneta y a visitar Sos del Rey Católico. Por favor, ¡no lo hagáis a las cuatro de tarde en agosto!¡Qué calor!. Después de tomar un café y descansar de la subida al pueblo comenzamos la visita. Sos del Rey Católico: Sos fue uno de los lugares fortificados más importantes durante los s. X y XI como atestiguan sus abundantes casas solariegas. Es una auténtica fortaleza natural. Allí nació Fernando el Católico, en el Palacio de Sada. Vale la pena esta visita y se halla muy cerca de Javier. Y de Sos a Leyre con el tiempo justo de pasar al baño, visitar el museo y escuchar las vísperas cantadas por los monjes benedictinos en gregoriano. Es difícil no elevarse en la oración con esta experiencia única. Si pasáis por Leyre, no dejéis de participar en las vísperas de los monjes a la caída de la tarde. El monasterio se asienta sobre la balconada de la Sierra de Errando, al este del Reino de Navarra y a cincuenta kilómetros de Pamplona. El lugar es un mirador grandioso, abierto a la contemplación de un panorama sin rival. Los monjes benedictinos se dedican al cultivo del canto gregoriano, del que disfrutamos, a la liturgia, a los estudios de investigación... Con su vida de oración y de trabajo dan vida a este insigne monumento. Además podéis visitar la cripta,...¡Ah!, y os contarán la leyenda de Virila!. ¡A Pamplona! Llegamos al hotel después de equivocarnos como tres veces de calle, meternos por el casco antiguo... la verdad, porque llevábamos el mejor conductor. Tres mil maniobras después y por fin en el hotel.
Día sexto: Desayunamos de camino y derechos a San Sebastián o, como dicen por allí, Donostia. Día de descanso y ocio, que también conviene al espíritu. Nos dimos un chapuzón en la Playa de la Concha y, después de comer, subimos en el elevador al monte Igueldo, donde disfrutamos jugando y montando en las diferentes atracciones de este parque. Al bajar, fuimos paseando por las playas de Ondarreta, Concha, por el puerto, hasta llegar al casco antiguo de la ciudad. Como curiosidad, os diría que ir de tapas es un poco caro aunque éstas sean muy buenas.
Día séptimo: Después del desayuno y con las maletas ya que cambiábamos de hotel, llegamos a Azpeitia (Guipúzcua), localidad donde se encuentra el santuario de San Ignacio de Loyola: Sacerdote español fundador de la Compañía de Jesús, orden religiosa conocida como los Jesuitas. Como breve historia contar que Íñigo de Óñez y Loyola nació en el castillo ancestral que su familia tenía allí y donde hoy se encuentra el centro de peregrinación más importante de esta orden religiosa. Resultó herido en una pierna en 1521 en la defensa de Pamplona ante los ataques franceses. Mientras se recuperaba, leyó varios libros religiosos que le llevaron a consagrarse a la vida espiritual. Se le venera como fundados de los Jesuitas y patrón de los retiros espirituales, ya que su obra es lo esencial un manual para la meditación sobre el sentido de la vida y sobre el perfeccionamiento de una forma de vivir, dividiéndose en cuatro periodos o semanas. Allí participamos de la Eucaristía. Camino de Panes -pueblo fronterizo entre Cantabria y Asturias, perteneciendo a esta última, y en la entrada del famoso desfiladero de Hermida, paramos en Castrourdiales a tomar un refresco y visitar este precioso pueblo costero. Desde allí a Santander, capital de Cantabria. Es una ciudad moderna y cosmopolita que disfruta de un entorno privilegiado. Situada al sur de una de las bahías consideradas de las más bonitas del mundo. Santander combina a la perfección montaña y mar, dejándose disfrutar apaciblemente desde cualquiera de sus numerosos miradores .Visitamos la playa del Sardinero y por supuesto el Palacio de la Magdalena.
Día octavo: El desayuno en el hotel de Panes fue todo un ritual en los cinco últimos días de nuestra peregrinación... cafés, zumos de naranja, bollería y tostadas.¡ De auténtico lujo!. Uno de los santuarios de esta peregrinación sin duda es Santo Toribio de Liébana, donde se venera un fragmento de la Cruz de Jesús (Lignum Crucis), siendo, además, uno de los tres grandes santuarios con jubileo. Participamos en la Eucaristía y tuvimos la oportunidad de recibir la bendición y besar la reliquia. Llegamos a Fuente De, intentamos subir en el teleférico, pero la lluvia y la cantidad de gente que había nos hizo cambiar de opinión. Pasamos la tarde en Potes.
Día noveno:
Destino: Santuario de Ntra. Sra. de Covadonga,
patrona de Asturias, conocida como La Santina. Solo decir la
emoción que sentimos ante la imagen de Nuestra
Señora y lo maravilloso del Santuario, es
¡precioso!. Nuestra peregrinación era eminentemente
mariana. ¿Eso estaba claro! Comimos en Cangas de
Onís, por supuesto fabada asturiana y escalopines al
cabrales. El calor que hacía era de asfixia y la fabada y
sus efectos... os los imagináis ¿ verdad?.
Después subimos a los conocidos Lagos de Covadonga.
Maravillosos y la carretera para buenos conductores,
¡menudas curvas!. Una vez más la fortuna (dicho
español) no nos acompaño en esto de los funiculares
ya que tampoco pudimos subir al Naranjo de Bulnes como era
nuestra intención. La cena fue en Unquera, tierra del
original y rico dulce de las "corbatas".
Día décimo: Decidimos visitar la Reserva Natural de Cabárcenos, un autentico día a lo Jurasic Park. Podéis encontraros elefantes, leones, tigres, aves rapaces, así como una vegetación exuberante y una gran amplitud en cada lugar reservado a los animales; están como en su hábitat natural. Curiosidad: los monos están sueltos y te recomiendan no bajar del coche (el recorrido al parque se hace en coche particular) pero casi nadie hace caso de las indicaciones y decide pasar un rato haciendo literalmente el mono. ¡Lo confesamos nosotros también!. Por la tarde nos dirigimos a: Santillana del Mar. Dicen de ella ser la más bonita ciudad de Cantabria y una de las más bellas de España. Localidad medieval a unos treinta kilómetros de Santander, es un museo vivo entorno a la colegiata de Santa Juliana, cuyas reliquias se guardan en la arqueta del retablo con los escudos de la Casa de la Vega. La llaman la villa de las tres mentiras porque Santillana (nombre que viene de Santa Iuliana) ni es santa, ni llana, ni tiene mar. Comentaros que el conjunto histórico de Santillana solo se puede visitar a pie.
Día undécimo: Situada en la costa occidental de Cantabria, San Vicente de la Barquera es uno de los municipios en sus apenas 41 kilómetros cuadrados más atractivos de la España Verde. Su puerto pesquero, sobre el que ha girado el desarrollo de esta villa, continúa siendo uno de los más importantes de la región. Fue un importante paso del Camino de Santiago en la ruta costera. Disfrutamos de una playa cerca de un pueblo llamado Pechón. El agua estaba muy buena y, al contrario que en las playas pobladas, uno se encuentra como en un paraíso. Nos llamaron la atención algunas rocas que aún presentaban restos de chapapote. Desde aquí, aprovechamos para solidarizarnos con los pueblos afectados de los vertidos tóxicos del Prestige. A última hora de la tarde y antes de cenar en Unquera, paramos en un pueblo que este año está muy de moda porque han pintado sus rompeolas de una forma artística y original; además sale en una de las imágenes del spot publicitario de la vuelta ciclista a España 2003. Se llama Llanes.
Día duodécimo: Partimos de Panes con la tristeza que siempre tienes al terminar las vacaciones, pero con la alegría de volver a casa. Comimos en Burgos, aunque mejor olvidamos de este almuerzo que fue el peor de la peregrinación junto a la cena en Santander. Al terminar, visitamos la Catedral, sin duda una de las más bellas de España y del mundo. De estilo gótico, no es solo un monumento arqueológico, sino un Templo vivo que, a lo largo de su historia, ha ido acogiendo las corrientes artísticas más bellas para el culto, la alabanza a Dios y a la vida cristiana Deciros que la visitéis al completo sin olvidaros de la famosa imagen del Cristo de Burgos y de Santa María La Mayor.
Como anécdota el 15 de agosto se celebra la Asunción de la Virgen María y esta Catedral esta dedicada precisamente a La asunción de María. ¿Coincidencia?...Como decimos nosotros, "cosas del Jefe (Dios)."
Con Nuestra Madre comenzamos y, con ella, culminamos nuestra peregrinación.
La unión de todos los que convivimos, la ayuda mutua, la alegría, la profunda espiritualidad, la compañía del Señor, la guía de la Virgen, su acogida en los santuarios del Pilar, Lourdes, Covadonga y allí donde nos dirigíamos, la intercesión de San Francisco Javier, San Ignacio de Loyola, Santo Toribio, los cantos, los paisajes... realmente no olvidaremos este verano y esta peregrinación. María nos acompaño y guió durante doce días, poniéndonos en el camino cosas y experiencias increíbles. Gracias Madre por cuidarnos a nosotros, a nuestras familias y parroquias.
BLANCA
REDACCION DE DAMEDEBEBER|
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