

La primera vez que leí esta poesía me pareció que de verdad hablaba de Jesús, de ese Jesús que nació y vivió sencillo, ese "hombre" como voz de los pobres, de los sin techo, de los marginados. Y que no era otro que el Hijo de Dios. El Camino, la Verdad y la Vida, que él nos dijo y que nosotros tantas veces olvidamos. Me hablaba de la relación estrecha del Padre y del Hijo, las dos primeras personas de la Santísima Trinidad.
Su autor es León Felipe, y la historia de como la escribió es la siguiente: Estando León Felipe, con una gripe de esas que te tienen en cama, como un mes, y de lo más desanimado, le visitó su sobrino- por parte de su mujer- que no era otro, que el famoso torero mexicano Carlos Arruza. Cuando esté entró en su habitación y lo encontró en una pequeña y mugrienta cama, con tan solo una mesilla como compañía, se entristeció mucho, fijándose vio que, por no tener, no tenía, ni siquiera una cruz que presidiera el lecho.
Ese mismo día, el torero le compró una y se la hizo llevar a casa, cuando el poeta la vio, no le agradó nada. Sabía que se trataba de una valiosa pieza de valor incalculable, pero no era la que el quería. Entonces, León Felipe, prefirió devolvérsela y encargar al carpintero del portal de abajo, una cruz sencilla. Una cruz como la de Cristo.
El carpintero le comprendió en seguida y le hizo llegar una cruz de madera, lisa y fuerte a la vez; una cruz capaz de sopórtarlo todo, todo por amor .que no por ser una cruz de esas que todo el mundo admira, es una cruz mas valiosa; la cruz es la que cada uno soporta desde el silencio, desde la humildad, desde la sencillez.
Él la puso en la cabecera de la cama y allí estuvo hasta el día de su muerte... pero no estuvo sola, iba acompañada de una también sencilla poesía que decía así:
Hazme una cruz sencilla carpintero,
sin añadidos ni ornamentos,
que se vean desnudos los maderos,
desnudos y decididamente rectos.
Los brazos en abrazo hacia la tierra,
el ástil disparándose a los cielos.
Que no haya un solo adorno que distraiga
este gesto, este elemento humano
de los dos mandamientos.
Sencilla, sencilla, más sencilla,
hazme una cruz sencilla carpintero.
Blanca
REDACCION DE DAMEDEBEBER|
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