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    LA PRIMERA PENITENCIA


    LA PRIMERA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA

     

    ORIENTACIONES PREVIAS

    1.- La celebración de la Penitencia, debe situarse al final de la catequesis sobre el Sacramento de la Penitencia (antes de comenzar la catequesis sobre la Eucaristía).

    2.- Es importante qué el niño valore el Sacramento de la Penitencia, por sí mismo, sin vincularlo necesariamente al Sacramento de la Eucaristía.

    3.- La celebración del Sacramento de la Penitencia (en su forma B), semanas antes de la primera Comunión, es compatible con la celebración del Sacramento de la penitencia (en su forma A), si el niño lo deseara, en vísperas de la Primera Comunión.

    4.- El sacerdote que preside, puede oír la confesión de todos los niños, si no son muchos, aunque puede ser conveniente la asistencia de otros sacerdotes.

    5.- El sacerdote que preside, y los otros sacerdotes si los hay, deben estar revestidos con alba y estola morada.

    6.- Debe procurarse crear un clima de confianza y de serenidad, que aleje el nerviosismo y el miedo; clima de confianza, compatible con la dignidad, el ritmo y la belleza de la celebración. El niño tiene que percibir desde el primer momento el Misterio (Sacramento) en el que participa y debe facilitársele la vivencia de lo que celebra.

    7.- Téngase en cuenta que de la grata impresión que reciba el niño, dependerá en gran medida, no solo que el niño vuelva con gusto a celebrar este Sacramento, sino el desarrollo armónico de su vida de fe.

    CELEBRACIÓN

    MONICIÓN INTRODUCTORIA

    Aunque puede hacerla un catequista antes de que comience la celebración, es preferible que la haga el sacerdote que preside, después del saludo ritual. El sacerdote puede acompañar a los niños en su entrada procesional.

    La monición puede ser espontánea, o en dialogo con los niños.

    LITURGIA DE LA PALABRA

    El lector (catequista, padre o madre de alguno de los niños) lleve el Leccionario al ambón. Evítese la lectura en el ritual o en otros libros; pedagógicamente es importante que el niño vea el Leccionario, que contiene la Palabra de Dios.

    HOMILIA

    La homilía debe hacerse muy ceñida al texto bíblico, actualizándolo al momento, entablando un diálogo con los niños.

    EXAMEN DE CONCIENCIA

    No es conveniente leer a los niños largos cuestionarios de examen; es recomendable dejar breves instantes de silencio. En su caso basta con apuntar algunos puntos de reflexión.

    El esquema de preces apropiado para niños en el Ritual de la penitencia, nº 357, es al mismo tiempo plegaria y examen de conciencia.

    RITO DE LA RECONCILIACIÓN

    PRECES-PADRE NUESTRO

    Las preces terminan con la oración del Padre Nuestro. Es preferible cantarlo, así sería el cántico más importante de la celebración. La oración se debe hacer pausadamente.

    YO CONFIESO

    Es el acto comunitario de confesión general y de petición de perdón, que recitan todos juntos.

    LA CONFESIÓN SACRAMENTAL

    El niño debe sentirse personalmente acogido y valorado por el sacerdote. No es aconsejable interrogar mucho al niño; es pedagógico dejarle que se exprese sin apremiarle. No es conveniente amonestar, reconvenir, instruir... Después de la confesión oral, se impone la satisfacción penitencial.

    La fórmula de la absolución se debe recitar despacio y con voz clara, para que el niño pueda contestar «amén», imponiendo las manos sobre el penitente.

    ACCIÓN DE GRACIAS

    Se aconseja un cántico v. gr. el salmo 135 (en forma responsorial). Véase en el Ritual de la Penitencia nº 136.

    RITO FINAL

    DESPEDIDA

    La Bendición está prevista en los n™meros 145 ó 146 del Ritual de la Penitencia.

© Delegación diocesana de Liturgia