Archidiócesis de Madrid BENEDICTO XVI Y LA PASTORAL DE LA SALUD
¡ PERO QUE HA DICHO EL PAPA¡
PERO ¿QUE HA DICHO EL PAPA?La 1ª expresión que titula esta reflexión la hemos escuchado durante estos días en noticias, periódicos y radios. Descalificaciones, acusaciones de que la Iglesia perjudica la salud y manipulaciones varias sobre unas declaraciones del Santo Padre durante su viaje a Africa. Podíamos leer que el papa decía que el uso de los preservativos aumentaba el sida. Un autentico escándalo. Escándalo que entre las reacciones que provocó fue que el gobierno de España por fin mirara al problema del SIDA en Africa y enviara una ayuda, bienvenida sea (aunque no se si es la mas eficaz).
La segunda expresión no la escuche en esos medios de comunicación ni tampoco entre los cristianos de a pie. Esa pregunta yo pienso que es bueno que nos la hagamos nosotros. ¿Que dijo el Santo Padre?
Veamos la entrevista y analicémosla:
Pregunta Philippe Visseyrias de France 2:
P. – Su Santidad, entre los muchos males que afectan África, existe también y en particulares de la propagación del sida. La posición de la Iglesia católica sobre la manera de luchar contra él se suele considerarse no realista y no eficaz. ¿Usted abordará este tema, durante el viaje?Esta postura del Santo Padre me parece de lo más coherente y positiva. Desde la irrupción del SIDA los esfuerzos y campañas han ido en una única dirección: " SOLO el preservativo es la solución a la pandemia y no hay otra solución posible". Las campañas contra el virus se basan en eslogans sobre la utilización del preservativo (recordemos la ultima en España "con coco, con condón"). Pero el SIDA sigue ganando terreno y aumenta la pandemia.Responde Benedicto XVI
R. –Yo diría lo contrario: creo que la realidad más eficiente, más presente en el frente de la lucha contra el sida es precisamente la Iglesia católica, con sus movimientos, con sus distintas realidades. Pienso en la Comunidad de San Egidio que hace tanto, visiblemente y también invisibilmente, para la lucha contra el sida, a los Camilos, a todas las monjas que están a disposición de los enfermos... yo diría que no se puede superar este problema del sida sólo con eslóganes publicitarios. Si no hay alma, si los africanos no se ayudan, no se puede resolver el azote con la distribución de preservativos: al contrario, el riesgo es aumentar el problema. La solución sólo puede ser doble: la primera, una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que conlleve una nueva forma de comportarse el uno con el otro; y la segunda, una verdadera amistad también y sobre todo con las personas que sufren; una disponibilidad, aun a costa de sacrificios, con renuncias personales, a estar con los que sufren. Éstos son los factores que ayudan y que traen progresos visibles.
Por tanto, yo diría que nuestras dos fuerzas son éstas: renovar al hombre interiormente, darle fuerza espiritual y humana para un comportamiento correcto con respecto a su propio cuerpo y al de los demás, y esa capacidad de sufrir con los que sufren, de permanecer presente en las situaciones de prueba. Me parece que ésta es la respuesta correcta, y la Iglesia hace esto; así da una contribución muy grande e importante. Damos las gracias a todos los que lo hacen.
(texto publicado en la web oficial del vaticano www.vatican.va)
Se dice a la iglesia que como es capaz de proponer la fidelidad en una sociedad como la africana; polígama y donde se fuerza a las jóvenes a tener relaciones, muchas veces no consentidas para acceder al matrimonio, en que son abandonadas por los esposos, etc. Que lo único que se puede hacer es proporcionarles preservativos y esperar que no se contagien. No parece una perspectiva muy halagüeña para las mujeres Africanas seguir manteniendo los esquemas de dominación y abusos, pero eso si con preservativos. Se supone que esos abusadores, o los hombres que borrachos acuden a la prostitución y después obligan a las mujeres a mantener relaciones se pondrán un condón a la primera indicación de la mujer (francamente lo dudo). El plantear una humanización de las relaciones sexuales no parece progresista, posible, ni positivo. Algún día descubrirán que Africa y su sociedad es mucho mas que eso y es capaz de mostrar unos valores mucho más humanos.
Sin entrar en el uso personal del preservativo, cosa en que no entra tampoco el Papa en esta entrevista, yo si pienso que las campañas por si mismas y solo el reparto de preservativos no esta contribuyendo a una disminución de la enfermedad ni en Africa, ni en el mundo, ni en nuestro país, así lo demuestran los datos. Recientemente la organización de la ONU para la lucha contra la droga ha planteado que la política, basada en la represión y persecución, que hasta ahora se llevaba no esta dando resultados y que hay que replantearla. ¿No seria también el momento de plantear una reflexión similar en la lucha contra el SIDA? Y en ese caso ¿por que no escuchar sin descalificaciones una voz distinta a la oficial?. Sin duda la iglesia También tendrá que hacer su propia reflexión sobre el preservativo como profilaxis frente a la enfermedad y no solo como anticonceptivo, pero la sociedad civil ha de hacer esta otra reflexión.
A parte de eso pienso que los cristianos no podemos dejarnos manipular por los titulares de prensa e ir a las fuentes reales de la noticia.
Víctor Hernández Arcediano
Sacerdote
Tras publicar esta reflexion leo en internet un comunicado de ONUSIDA que coincide en esa misma tesis y que reproduzco a continuación;
GINEBRA, 18 de marzo de 2009 – La máxima prioridad de ONUSIDA es alcanzar el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH.Con más de 7.400 infecciones nuevas cada día, el mundo no puede detener la epidemia de sida si no pone freno a las nuevas infecciones. Los países deben conocer su epidemia y dirigir su respuesta en consecuencia. ONUSIDA defiende y respalda los enfoques integrales de prevención del VIH a partir de estrategias combinadas.
Los preservativos son una parte esencial de la prevención combinada, que incluye entre otros elementos el acceso a la información sobre el VIH, el acceso al tratamiento, medidas de reducción del daño, el retraso de la iniciación sexual, la fidelidad, la reducción de las parejas sexuales y las relaciones ocasionales, la circuncisión masculina, la defensa de los derechos humanos y la reducción del estigma.
Los países deben utilizar las estrategias y los métodos disponibles que se basen en pruebas y que garanticen la protección de los derechos humanos. Tal y como se indicó en la última edición del Informe sobre la epidemia mundial de sida, elaborado por ONUSIDA, la ampliación de los esfuerzos de prevención y tratamiento del VIH está dando sus frutos en muchos países.
En algunos de los más afectados por el VIH, el número de jóvenes que usa el preservativo en sus relaciones con diversas parejas está aumentando. Entre estos países se encuentran Benin, Burkina Faso, Camerún, Chad, Ghana, Haití, Kenya, Malawi, Namibia, Uganda, Tanzania y Zambia.
Un enfoque de prevención del VIH que se base solo en uno de estos elementos no es eficaz y puede perjudicar a la respuesta al sida. No hay un remedio mágico para prevenir el VIH, por lo que los países deben llevar a cabo un conjunto de acciones y tácticas de comportamiento, biomédicas y estructurales según la naturaleza de su epidemia y las necesidades de las personas más expuestas al riesgo de infección, de la misma manera que la combinación y la proporción adecuadas de medicamentos para el tratamiento antirretrovírico están salvando millones de vidas.
ONUSIDA colabora con asociados del gobierno y de la sociedad civil, incluidas redes de personas que viven con el VIH, el sector privado, grupos religiosos y otros, para ayudar a que los países alcancen el acceso universal a los servicios integrales de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH.
Francamente un parecido sorprendente. ¿Cuando los medios de comunicación descalificaran a ONUSIDA como propagadores del SIDA?