Oficina de Información
Arzobispado de Madrid

Madrid 1 de Diciembre de 2007



Ante el cruel atentado de ETA que ha asesinado a un Guardia Civil y herido de gravedad a otro


Madrid. Infomadrid, 1-12-2007.-

En la mañana de hoy, sábado 1 de diciembre, la banda terrorista ETA ha vuelto a sembrar el terror, en la localidad francesa de Capbreton, Las Landas, cercana a la frontera española, asesinando al Guardia Civil D. Raúl Centeno Pallón, de 24 años, e hiriendo de extrema gravedad a su compañero D. Fernando Trapero Blázquez, de 23 años, ambos naturales de Madrid.

El Cardenal Arzobispo de Madrid, y sus Obispos Auxiliares, en su nombre y en el de toda la archidiócesis madrileña, expresan su rotunda condena de este atentado, al mismo tiempo que oran a Dios por el eterno descanso de D. Raúl Centeno Pallón, piden por su compañero gravemente herido e imploran del Señor la fortaleza y el consuelo para sus familiares, seres queridos y compañeros del Cuerpo de la Guardia Civil.

Asimismo expresan la urgente necesidad de que se despierten las conciencias frente al fenómeno terrorista, como realidad inseparable que es del creciente desprecio a la vida humana, que ha ido progresivamente introduciéndose en la sociedad española, afectando incluso a instituciones cuya misión, precisamente, consiste en salvaguardar la vida en sus distintos órdenes.

Una vez más, es preciso recordar que “el terrorismo es intrínsecamente perverso”, en expresión de la Instrucción Pastoral ‘Constructores de la Paz’, de 1986, de la Conferencia Episcopal Española, recogida en el documento del año 2002 “Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias”, donde también se añade que “el terrorismo merece la misma calificación moral absolutamente negativa que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente, prohibida por la ley natural y por el quinto mandamiento del Decálogo: No matarás. Los católicos saben que no pueden negar, o pasar por alto, este juicio sin contradecir su conciencia cristiana y, en consecuencia, sin ir contra la lógica de la comunión de la Iglesia”.

Por último, exhortan a toda la comunidad cristiana a no cesar en su oración por el fin del terrorismo y de todo germen de violencia, así como para que se fomenten en España, desde las instituciones democráticas y todo el pueblo, la verdad y la libertad, la justicia y la paz, la unidad y la concordia, y el pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos.

Madrid 1 de Diciembre de 2007