DEVOCIONES
AL
ESPÍRITU SANTO
110.VEN ESPÍRITU SANTO 111.VEN ESPÍRITU CREADOR 112.LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
113.REY CELESTE    

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"Nadie puede decir: Jesús es Señor, sino por influjo del Espíritu Santo"(Colosenses 12,3).La Iglesia nos invita a invocar al Espíritu Santo como Maestro interior de la oración cristiana.

"Cada vez que en la oración nos dirigimos a Jesús, es el Espíritu Santo quien con su gracia preveniente, nos atrae al camino de la oración. Por eso, la Iglesia nos invita a implorar todos los días al Espíritu Santo. especialmente al comenzar y terminar cualquier acción importante.

"La forma tradicional para pedir el Espíritu Santo es invocar al Padre por medio de Cristo nuestro Señor para que nos dé el Espíritu Consolador (cf. Lucas 11,13).Jesús insiste en esta petición en su Nombre en el momento mismo en que promete el don del Espíritu de Verdad (cf.Juan 14,17;15,26;16,13).Pero la oración más sencilla y la más directa es también la mas tradicional:"Ven, Espíritu Santo", y cada tradición liturgia la ha desarrollado en antífonas e himnos".


110.VEN ESPÍRITU SANTO (SECUENCIA DE PENTECOSTÉS)

Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo
un rayo de tu luz.
Ven, padre de los pobres;
ven dador de gracias,
ven luz de los corazones. Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
su dulce refrigerio.
Descanso en la fatiga,
brisa en el estío,
consuelo en el llanto,
¡Oh luz santísima!,
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles.
Sin tu ayuda,
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno.
Lava lo que está manchado,
riega lo que está árido,
sana lo que está enfermo,
Doblega lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está extraviado. Concede a tus fieles
que en Ti confían
tus siete sagrados dones.
Dales el mérito de la virtud,
dales el puerto de salvación,
dales la felicidad eterna.
Vení, Sancte Spiritus,
et emítte caélitus
lucís tuae rádium.
Veni, pater páuperum
vení, dator múneruml,
veni, lumen córdium.
Consolator óptime,
dulcis hospes animae.
dulce refrigerium.
In labóre réquies,
in aestu tempéries,
in fletu solácium.
O lux beatíssima,
reple cordis íntima
tuórum fidélium.
Sine tuo númine,
nihil est in hómine,
nihil est innoxium.
Lava quod est sórdidum,
riga quod est áridum,
sana quod est sáucium.
Flecte quod est rígidum,
fove quod est frigidum,
rege quod est devium.
Da tuis fidélibus,
in te confidéntibus,
sacrum septenárium.
Da virtútis méritum
da salútis éxitum,
da perénne gáudium.

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111.VEN ESPÍRITU CREADOR -VENI CREATOR

Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fieles
y llena de la divina gracia los corazones,
que Tú mismo creaste.
Tú eres nuestro Consolador,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, el dedo de la mano de Dios; Tú, el prometido del Padre;
Tú, que pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra débil carne.
Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto la paz,
sé Tú mismo nuestro guía,
y puestos bajo tu dirección, evitaremos todo lo nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre,
y también al Hijo;
y que en Ti, Espíritu de entrambos, creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos infinitos. Amén.
V. Envía tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos.
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
R. Amén.
Veni, Creátor Spíritus,
mentes tuórum visita,
imple supérna grátia,
quae tu creástí, péctora.
Qui díceris Paráclitus,
donum Dei altíssimi,
fons vivus, ignis, cáritas
et spiritális únctio.
Tu septifórmis múnere,
dextrae Dei tu dígitus,
tu rite promíssum Patris
sermóne ditans gúttura.
Accénde lumen sénsibus,
infunde amórem córdibus,
infírma nostri córporis
virtúte firmans pérpeti.
Hostem repéllas lóngius
pacémque dones prótinus;
ductóre sic te praévio
vitémus omne nóxíum.
Per te sciámus da Patrem        noscámus atque Fílium,
te utriúsque Spíritum
credámus omní témpore.
Deo Patris sit glória,
Et Filio, qui a mórtuis
surréxit, ac Paráclito
in saeculórum saécula. Amen.
V. Emítte Spíritum tuum et creabúntur.
R. Et renovábis fáciem terrae.
Orémus, 
Deus, qui corda fidélium Sancti Spíritus illustratióne docuísti; da nobís in eódem Spíritu recta sápere; et de eius semper consolatióne gaudére.
Per Christum Dóminum nostrum.
R. Amen.

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112.LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO

Señor,                                             Tened piedad de nosotros.
Jesucristo,
Señor,
Dios, Padre celestial,
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Trinidad Santa, que sois un solo Dios,
Divina Esencia, Dios verdadero y único,
Espíritu de verdad y de sabiduría,
Espíritu de santidad y de justicia,
Espíritu de entendimiento y de consejo,
Espíritu de caridad y de gozo,
Espíritu de paz y de paciencia,
Espíritu de longanimidad y mansedumbre,
Espíritu de benignidad y de bondad,
Amor substancial del Padre y del Hijo,
Amor y vida de las almas santas,
Fuego siempre ardiendo,
Agua viva que apagáis la sed de los corazones,
De todo mal,                                   Libradnos Espíritu Santo.
De toda impureza de alma y cuerpo,
De toda gula y sensualidad,
De todo afecto a los bienes terrenos,
De todo afecto a cosas y a criaturas,
De toda hipocresía y fingimiento,
De toda imperfección y faltas deliberadas,
Del amor propio y juicio propio,
De la propia voluntad,
De la murmuración,
De la doblez a nuestros prójimos,
De nuestras pasiones y apetitos desordenados,
De no estar atentos
a vuestra inspiración Santa,
Del desprecio a las cosas pequeñas,
De la glotonería y malicia,
De todo regalo y comodidad,
De querer buscar o desear algo que no seáis Vos,
De todo lo que te desagrade,
De todo pecado e imperfección y de todo mal,
Padre amantísimo,                           Perdónanos.
Divino Verbo,                                  Ten misericordia de nosotros.
Santo y Divino Espíritu,                    No nos dejes hasta ponernos
                                                        en la posesión de la Divina Esencia,
                                                        Cielo de los cielos.
Cordero de Dios, que borras los pecados
del mundo,                                     Enviadnos al divino Consolador.
Cordero de Dios, que borras los pecados
del mundo,                  Llenadnos de los dones de vuestro espíritu.
Cordero de Dios, que borras los pecados
del mundo,                                    Haced que crezcan en nosotros
                                                      los frutos del Espíritu Santo.

Ven, ¡oh Santo Espíritu!, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

V. Envía tu Espíritu y todo será creado.
R. Y se renovará la faz de la tierra.
Oremos
¡ Oh Dios!, que habéis instruido los corazones de los fieles con la luz del Espíritu Santo,
concedednos, según el mismo Espíritu,
conocer las cosas rectas
y gozar siempre de sus divinos consuelos.
Por Jesucristo, Señor nuestro,
R. Amén.

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113.REY CELESTE

Rey celeste,
Espíritu Consolador, Espíritu de Verdad,
que estás presenté en todas partes y lo llenas todo,
tesoro de todo bien y fuente de la vida,
ven, habita en nosotros,
purifícanos y sálvanos,
Tú que eres bueno.

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