PREPARACIÓN PARA LA SANTA MISA

40 -Resumen del Catecismo de la Iglesia Católica 41 -Oración de San Ambrosio 42-Oración de Santo Tomas de Aquino 43 -Oración a la Santísima Virgen

Ir a pagina principal   flecha.GIF (964 bytes)

40 RESUMEN DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA

1406 Jesús dijo: "Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre... el que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna.. permanece en mí y yo en él" (Jn 6,51.54.56)
1407 La Eucaristía es el corazón y la cumbre de la vida de la Iglesia, pues en ella Cristo asocia su Iglesia y todos sus miembros a su sacrificio de alabanza y acción de gracias ofrecido una vez por todas en la cruz a su Padre; por medio de este sacrificio derrama las gracias de la salvación sobre su Cuerpo, que es la Iglesia.
1408 La celebración eucarística comprende siempre: la proclamación de la Palabra de Dios, la acción de gracias a Dios Padre por todos los beneficios, sobre todo por el don de su Hijo, la consagración del pan y del vino y la participación en el banquete litúrgico por la recepción del Cuerpo y de la Sangre del Señor: estos elementos constituyen un solo y mismo acto de culto.
1409 La Eucaristía es el memorial de la Pascua de Cristo, es decir, de la obra de la salvación realizada por la vida, la muerte y la resurrección de Cristo, obra que se hace presente por la acción litúrgica
1410 Es Cristo mismo, sumo y eterno sacerdote de la Nueva Alianza, quien, por el ministerio de los sacerdotes, ofrece el sacrificio eucarístico. Y es también el mismo Cristo, realmente presente bajo las especies del pan y del vino, la ofrenda del sacrificio eucarístico.
1413 Por la consagración se realiza la transubstanción del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Bajo las especies consagradas del pan y del vino, Cristo mismo, vivo y glorioso, está presente de manera verdadera, real y substancial, con su Cuerpo, su Sangre, su alma y su divinidad.( cf. Cc. de Trento: DS 1640;1651)
1415 El que quiere recibir a Cristo en la Comunión eucarística debe hallarse en estado de gracia. Si uno tiene conciencia de haber pecado mortalmente no debe acercarse a la Eucaristía sin haber recibido previamente la absolución en el sacramento de la Penitencia.
1418 Puesto que Cristo mismo está presente en el Sacramento del Altar, es preciso honrarlo con culto de adoración. "La visita al Santísimo Sacramento es una prueba de gratitud, un signo de amor y un deber de adoración hacia Cristo, nuestro Señor"

¡Jesús se ha quedado en la Hostia Santa por nosotros!: para permanecer a nuestro lado, para sostenernos, para guiarnos. -Y amor únicamente con amor se paga.

            -¿Cómo no habremos de acudir al Sagrario, cada día, aunque sólo sea por unos minutos, para llevarle nuestro saludo y nuestro amor de hijos y de hermanos? (Beato Josemaría Escrivá de Balaguer. 686 Surco)

WB01337_.gif (904 bytes)

 


41 ORACIÓN DE SAN AMBROSIO

Señor mío Jesucristo,
me acerco a tu altar
lleno de temor por mis pecados,
pero también lleno de confianza
porque estoy seguro de tu misericordia.
Tengo conciencia de que mis pecados son muchos y de que no he sabido dominar mi corazón y mi lengua.
Por eso, Señor de bondad y de poder,
con mis miserias y temores me acerco a Ti,
fuente de misericordia y de perdón;
vengo a refugiarme en Ti,
que has dado la vida por salvarme,
antes de que llegues como juez a pedirme cuentas.
Señor no me da vergüenza
descubrirte a Ti mis llagas.
Me dan miedo mis pecados,
cuyo número y magnitud sólo Tú conoces;
pero confío en tu infinita misericordia.
Señor mío Jesucristo, Rey eterno,
Dios y hombre verdadero, mírame con amor,
pues quisiste hacerte hombre para morir por nosotros.
Escúchame, pues espero en Ti.
Ten compasión de mis pecados y miserias,
Tú que eres fuente inagotable de amor.
Te adoro, Señor, porque diste tu vida en la Cruz
y te ofreciste en ella como Redentor por todos los hombres
y especialmente por mi.
Adoro Señor, la sangre preciosa
que brotó de tus heridas
y ha purificado al mundo de sus pecados.
Mira, Señor, a este pobre pecador,
creado y redimido por Ti.
Me arrepiento de mis pecados
y propongo corregir sus consecuencias.
Purifícame de todos mis maldades
para que pueda recibir
menos indignamente
tu sagrada comunión.
Que tu Cuerpo y tu Sangre
me ayuden, Señor,
a obtener de Ti
el perdón de mis pecados
y la satisfacción de mis culpas;
me libren de mis malos pensamientos,
renueven en mi los sentimientos santos,
me impulsen a cumplir tu voluntad
y me protejan en todo peligro
de alma y cuerpo.Amén
 
 
 
Ad mensam dulcíssimi convívii tui,
pie Dómine Iesu Chrite,
ego peccátor de própriis meis méritis nihil praesúmens,
sed tua confídens misericórdia et bonitáte,
accédere véreor et contrémisco.
Nam cor et corpus hábeo multis crimínibus maculátum,
mentem et linguam non caute custodítam.
Ergo, o pia Déitas, o treménda maiéstas,
ego miser, inter angústias deprehénsus,
ad te frontem misericordiae recúrro, ad te festíno sanándus,
sub tuam protectiónem fúgio;
et, quam lúdicem sustinére néqueo,
Salvatórem habére suspíro.
Tibi, Dómine, plagas meas osténdo,
tibi verecúndiam meam détego.
Scio peccáta mea multa et magna, pro quibus tímeo;
spero in misericórdias tuas, quarum non est númerus.
Réspice ergo in me óculis misericórdiae tuae,
Dómine Iesu Christe,
Rex aetérne, Deus et homo,
crucifíxus propter hóminem.
Exáudi me sperántem in te;
miserére mei pleni misériis et peccátis,
tu qui fontem miseratiónis numquam manáre cessábis,
Salve, salutáris víctima,
pro me et omni humáno génere
in patíbulo Crucis obláta.
Salve, nóbilis et pretióse Sanguis,
de vulnéribus crucifíxi Dómini mei Iesu Christi prófluens,
et peccáta totíus mundi ábluens.
Recordáre, Dómine, creatúrae tuae,
quam tuo Sánguine redemísti.
âénitet me peccásse,
cúpio emendáre quod feci.
Aufer ergo a me, clementíssime Pater,
omnes iniquitátes et peccáta mea,
ut, purificátus mente et córpore,
digne degustáre mérear Sancta sanctórum.
Et concéde, ut haec sancta praelibátio
Córporis et Sánguinis tui,
quam ego indígnus súmere inténdo,
sit peccatórum remíssio,
sit delictórum perfécta purgátio,
sit túrpium cogitatiónum effugátio
ac bonórum sénsuum regenerátio,
operúmque tibi placéntium salúbris efficácia,
ánimae quoque et córporis
contra inimicórum insídias firmíssima tuítio. Amen

WB01337_.gif (904 bytes)

 


42 ORACIÓN DE SANTO TOMÁS DE AQUINO

Aquí me llego, todopoderoso y eterno Dios,
al sacramento de vuestro unigénito Hijo
mi Señor Jesucristo,
como enfermo al médico de la vida,
como manchado a la fuente de misericordias,
como ciego a la luz de la claridad eterna,
como pobre y desvalido al Señor
de los cielos y tierra.
Ruego, pues, a vuestra infinita bondad y misericordia,
tengáis por bien sanar mi enfermedad,
limpiar mi suciedad, alumbrar mi ceguedad,
enriquecer mi pobreza y vestir mi desnudez,
para que así pueda yo recibir el Pan de los Angeles,
al Rey de los Reyes, al Señor de los señores,
con tanta reverencia y humildad,
con tanta contrición y devoción,
con tal fe y tal pureza,
y con tal propósito e intención,
cual conviene para la salud de mi alma.
Dame, Señor, que reciba yo,
no sólo el sacramento
del Sacratísimo Cuerpo y Sangre,
sino también la virtud y gracia del sacramento
!Oh benignísimo Dios!,
concededme que albergue yo en mi corazón
de tal modo el Cuerpo de vuestro unigénito Hijo,
nuestro Señor Jesucristo,
Cuerpo adorable que tomó de la Virgen María,
que merezca incorporarme a su Cuerpo místico,
y contarme como a uno de sus miembros.
!Oh piadosísimo Padre!,
otorgadme que este unigénito Hijo vuestro,
al cual deseo ahora recibir encubierto
y debajo del velo en esta vida,
merezca yo verle para siempre,
descubierto y sin velo, en la otra.
El cual con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo,
Dios, por los siglos de los siglos. Amén
Omnípotens sempitérne Deus,
ecce accédo ad sacraméntum unigéniti Fílii tui,
Dómini nostri Iesu Chisti;
accédo tamquam infírmus ad médicum vitae,
immúndus ad fontem misericórdiae,
caecus ad lumen claritátis aetérnae,
pauper et egénus ad Dóminum
caeli et terrae.
Rogo ergo imménsae largitátis tuae abundántiam,
quátenus meam curáre dignéris infirmitátem,
laváre foeditátem, illumináre caecitátem,
ditáre paupertátem, vestíre nuditátem,
ut panem Angelórum,
Regem regum et Dóminum dominántium,
tanta suscípiam reveréntia et humilitáte,
tanta contritióne et devotióne,
tanta puritáte et fide,
tali propósito et intentióne,
sicut éxpedit salúti ánimae meae.
Da mihi, quaeso,
domíci Córporis et Sánguinis
non solum suscípere sacraméntum,
sed étiam rem et virtútem sacraménti.
O mitíssime Deus,
da mihi Corpus unigéniti Fílii tui,
Dómini nostri Iesu Christi,
quod traxit de Vírgine María,
sic suscípere,
ut córpori suo mýstico mérear incorporári
et inter eius membra connumerári.
O amantíssime Pater,
concéde mihi diléctum Fílium tuum,
quem nunc velántum
in via suscípere propóno,
reveláta tandem fácie
perpétuo contemplári;
Qui tecum vivit et regnat
in saécula saeculórum. Amen.

WB01337_.gif (904 bytes)

 


43 ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Oh Madre de piedad y de misericordia,
Santísima Virgen María.
Yo, miserable e indigno pecador,
en ti confío con todo mi corazón y afecto;
y acudo a tu piedad, para que,
así como estuviste junto a tu dulcísimo Hijo
clavado en la cruz,
también estés junto a mi, miserable pecador,
y junto a todos los fieles que aquí y en toda la Santa Iglesia
vamos a participar de aquel divino sacrificio,
para que, ayudados con tu gracia,
ofrezcamos una hostia digna y aceptable
en la presencia de la suma y única Trinidad. Amén.
Oh Mater pietátis et misericórdiae,
beatíssima Virgo María,
ego miser et indígnus peccátor
ad te confúgio toto corde et afféctu,
et precor pietátem tuam,
ut, sicut dulcíssimo Fílio tuo
in Cruce péndenti astitísti,
ita et mihi, mísero peccatóri, et ómnibus,
hic et in tota sancta Ecclésia hódie offeréntibus
cleménter assístire dignéris
ut, tua grátia adiúti, dignam et acceptábilem hóstiam
in conspéctu summae et indivíduae Trinitátis
offére valeámus.Amen.

WB01337_.gif (904 bytes)