PROYECTO DE PREPARACIÓN AL JUBILEO DEL AÑO 2000 |
| I Año (1997): Desde y por Cristo | II Año (1998): ...en el Espíritu... | III Año (1999) ... al Padre |
|
|---|---|---|---|
Tema central
|
Jesucristo, Verbo del Padre, hecho hombre por obra del Espíritu Santo: Único Salvador del mundo, ayer, hoy y siempre. | El Espíritu Santo y su presencia santificadora dentro de la comunidad de los discípulos de Cristo. | El Padre: la vida cristiana como una gran peregrinación hacia la casa del Padre, del cual se descubre cada día su amor incondicional por toda criatura humana, y en particular por el hijo pródigo. |
Contenidos
|
Descubrimiento de Cristo Salvador y evangelizador; profundidad del misterio de su encarnación y de su nacimiento del seno virginal de María; la necesidad de la fe en Él para la salvación. Volver a la Sagrada Escritura, que en ella el Padre sale a nuestro encuentroy manifiesta la naturaleza del Hijo unigénito y su proyecto de salvación. | Reconocimiento de la presencia y de la acción del Espíritu, que actúa sacramentalmente y a través de los diversos carismas, tareas y ministerios. Descubrir al Espíritu como Aquel que construye el Reino de Dios en el curso de la historia y prepara su plena manifestación en Jesucristo. | Emprender un camino de auténtica conversión, que comprende un aspecto negativo de liberación del pecado y un aspecto positivo de elección del bien, manifestado en la ley natural, confirmada y profundizada por el Evangelio. |
Sacramentos |
Descubrimiento del Bautismo, como fundamento de la existencia cristiana. | La Confirmación como sacramento de los testigos fieles de la nueva evangelización. | Redescubrimiento y celebración del sacramento de la Penitencia en su significado más profundo: sincera conversión y camino de santidad. |
Virtudes |
Fortalecimiento de la fe y del testimonio de los cristianos. | Redescubrir la virtud de la esperanza, que mueve al cristiano a no perder de vista la meta final que da sentido y valor a su vida, y le ofrece razones sólidas para luchar por la transformación de la realidad. Que se estimen y profundicen los signos de esperanza presentes en este fin de siglo. | Resaltar la virtud teologal de la caridad, recordando la sintética y plena afirmación de la primera Carta de Juan: Dios es amor. La opción preferencial por los pobres y los marginados. |
Acción pastoral
|
Redescubrimiento de la catequesis en su significado y valor originario de enseñanza de los Apóstoles sobre la persona de Jesucristo y su misterio de salvación. Catecismo de la Iglesia Católica. | El valor de la unidad dentro de la Iglesia, a la que tienden los distintos dones y carismas suscitados por el Espíritu. Constitución Lumen Gentium del Vaticano II. Despertar una conciencia más madura de la responsabilidad y un más vivo sentidode la obediencia eclesial. | Dos compromisos:la confrontación con el secularismo y el diálogo con las grandes religiones. |
La Virgen María |
Contemplada en el misterio de su Maternidad divina. | Contemplada e imitada como la mujer dócil a la voz del Espíritu, mujer del silencio y de la escucha que supo acoger la voluntad de Dios. | María, hija predilecta del Padre, como ejemplo perfecto de amor a Dios y al prójimo. |
CARACTERÍSTICAS DEL PRIMER AÑO JUBILAR: "JESUCRISTO, ÚNICO SALVADOR DEL MUNDO AYER, HOY Y SIEMPRE" |
| 1) Redescubrimiento de la catequesis como "enseñanza de los Apóstoles" sobre Cristo y su misterio de salvación... recta formación de las conciencias de los fieles sobre las confusiones relativas a Cristo, poniendo en su lugar los desacuerdos contra Él y contra la Iglesia. | 2) Descubrimiento de Cristo Salvador y Evangelizador, con particular referencia a Lucas 4 (=Mesias. Evangelizar y liberar) se entrelaza con el del Jubileo. | 3) Necesidad de la fe en Él para la Salvación. |
CARACTER CRISTOLÓGICOObjetivo prioritario: Fortalecimiento de la fe y del testimonio de los cristianos. Es necesario suscitar en cada fiel un verdadero anhelo de santidad,un fuerte deseo de conversión y de renovación personal en un clima de oración siempre más intensa y de solidaria acogida del prójimo, especialmente del más necesitado (TMA, n.42) |
||
| 6) El esfuerzo de actualización sacramental podrá ayudar al descubrimiento del Bautismo como fundamento de aexistencia cristiana: profundización en el Catecismola Iglesia Católica. | 5) Profundización del misterio de su Encarnación y de su nacimiento del seno virginal de María. | 4) Para conocer la identidad de Cristo, es necesario volver con renovado interés a la Sagrada Escritura, "en la liturgia... en la lectura espíritual u otros medios e instituciones". |
Señor Jesús,
plenitud de los tiempos y señor de la Historia,
dispón de nuestro corazón para celebrar con fe
el Gran Jubileo del Año 2000,
para que sea un año de gracia y de misericordia.
Danos un corazón humilde y sencillo,
para que contemplemos con asombro renovado
el misterio de la Encarnación,
por el que tú, Hijo del Altísimo,
en el seno de la Virgen, santuario del Espíritu,
te hiciste Hermano nuestro.
Gloria y alabanza a ti, oh Cristo, ahora y por siempre.
Jesús, principio y perfección del hombre nuevo,
convierte nuestros corazones a ti,
para que, abandonando las sendas del error,
caminemos tras tus huellas
por el sendero que conduce a la vida.
Haz que, fieles a las promesas del Baustismo,
vivamos con coherencia nuestra fe,
dando testimonio constante de tu palabra,
para que en la familia y en la sociedad
esplandezca la luz vivificante del Evangelio.
Gloria y alabanza a ti, oh Cristo, ahora y por siempre.
Jesús, fuerza y sabiduría de Dios,
enciende en nosotros el amor por la Sagrada Escritura,
donde resuena la voz del Padre,
que ilumina e inflama, alimenta y consuela,
Tú, Palabra del Dios vivo,
renueva en la Iglesia el ardor misionero,
para que todos los pueblos lleguen a conocerte,
verdadero Hijo de Dios y verdadero Hijo del hombre,
único Mediador entre el hambre y Dios.
Gloria y alabanza a ti, oh Cristo, ahora y por siempre.
Jesús, fuente de unidad y de paz,
fortalece la comunión en tu Iglesia,
da vigor al movimiento ecuménico,
para que con la fuerza de tu Espíritu,
todos tus discípulos sean uno.
Tú que nos has dado como norma de vida
el mandamiento nuevo del amor,
haznos constructores de un mundo solidario,
donde la guerra sea vencida por la paz,
la cultura de la muerte por el compromiso por la vida.
Gloria y alabanza a ti, oh Cristo, ahora y por siempre.
Jesús, Unigénito del Padre,
lleno de gracia y de verdad,
luz que ilumina a todo hombre,
da a quien te busca con un corazón sincero
la abundancia de tu vida.
A ti, Redentor del hombre,
principio y fin del tiempo y del cosmos,
al Padre, fuente inagotable de todo bien,
y al Espíritu Santo, sello del infinito amor,
todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.