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Culto
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Empiezo según el manuscrito de Juan Diácono,
la cofradía de San Isidro tuvo su origen en el siglo XIII,
hundiendo sus raíces en la del Santísimo Sacramento, a la que
el mismo Santo perteneció. Los
estatutos más antiguos que, en parte, aun se conservan, datan de
1478. En el año 1537 ambas Cofradías se
reunieron, formando una sola que pasó a denominarse Cofradía
del Santísimo sacramento y San Isidro Labrador. Igualmente se
conservan las disposiciones de 1555 y las Ordenanzas de 1557. El 12 de junio de 1751, el Cardenal
Infante Luis, Arzobispo de Toledo, aprueba las Constituciones de
la Congregación de Seculares Naturales dedicada a San Dámaso
Papa , San Isidro labrador patrón de la real villa y demás
santos naturales de la villa de Madrid poseyendo los títulos de
Real, Muy Ilustre y Primitiva, erigida en el convento de San
Hermenegildo, de carmelitas descalzos. Fernando VI se declara
Hermano Mayor perpetuo por sí y por los señores Reyes sus
sucesores, por decreto de 12 agosto de 1751.Posteriormente
la congregación estuvo establecida en el convento de la Santísima
Trinidad calzada. En 1769,el Rey Carlos III ordena
trasladar el Cuerpo incorrupto de SAN ISIDRO y las reliquias de
Santa María de la Cabeza, a la Real Iglesia de San Isidro de
Madrid, antiguo Colegio Imperial de Jesuitas. En 1771, una Real orden del mismo
monarca, establece a la Real Congregación, en la Capilla de
Nuestra Señora del Buen Consejo del citado templo. Los estatutos vigentes han sido
aprobados por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Antonio María
Rouco Varela, Arzobispo de Madrid, por Decreto de 30 de abril de
1996.
Numerosas han sido las gracias e
indulgencias concedidas por la SANTA SEDE. El Papa Gregorio XV,
concedió a todos los fieles cristianos que verdaderamente
contritos y confesos que visitaran en el día de su Festividad el
sepulcro del santo donde descansa su cuerpo, un año y 40 días
de perdón, y aquellos que lo hicieran en los días de la octava
de la fiesta, 40 días de indulgencias, las cuales confirmó
Benedictino XIII. Clemente XIV, concedió en 1770,
perpetuamente indulgencia plenaria a todas las personas de ambos
sexos que, habiendo confesado y comulgado, visitaran la iglesia
en alguno de los días de la octava del Santo y de su santa
esposa, y en ella rogaran por la paz y la concordia entre las
naciones. Benedicto XV concedió a los
congregantes de la Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de
Seglares naturales de Madrid, indulgencia plenaria para el día
de ingreso en la congregación, así como otras indulgencias. Esta Real Congregación ha sido a lo
largo de su historia, como un lazo que ha ido uniendo, siglo tras
siglo a gentes muy diversas, de estado y condición, dentro de un
mismo ideal religioso y al calor de la fe en una misma devoción. José María Sánchez Molledo |