Culto

R. M. I. P. Congregación de San Isidro

 

 

 

 

 

La santa ejemplaridad de su vida sirvió para que miles de madrileños a traves de una congregacion le rindiera culto inmemorial. Para que ello perduara se decidió definitivamente renovar y asentar esa fe que une como un lazo a todos los  vecinos de esta villa . Era el día 12 de Junio de 1751 cuando un grupo de madrileños al calor de una fe reflejada en el modelo de espíritu cristiano de caridad y sencillez como era el de san Isidro  deciden presentar nuevos estatutos al rey Fernando VI que mediante el Cardenal Infante (Don Luis, su hermano) consiguen dignificar el culto al patrón de Madrid en forma de una congregación de real patronato con sus privilegios e indulgencias ampliado con el tiempo, recibiendo el titulo de muy ilustre por ser de patronato real y auspiciada por la nobleza, y muy primitiva por recoger el legado de las anteriores cofradías de san Isidro desde el s.XIII que venían a confluir naturalmente en esta que no debería confundirse con una de reciente creación sino de reforma y adecuación a la realidad histórica como nexo de unión entre el pasado y el presente, dejando atrás cualquier otra cofradía sacramental que decidiera ser la única de san Isidro y así no habría confusión alguna. Por ello celebramos esos hechos históricos en la que el pueblo de Madrid y su rey a la cabeza decidieron institucionalizar el culto inmemorial a nuestro santo y glorioso san Isidro, que el espíritu santo nos ilumine el camino recto de la fe para ser dignos de recoger el testigo de esa primitiva congregación y cumplir su principal requisito cristiano el realizar una misión apostolar. Señalar entonces con una breve reseña historica lo que es en si esta congregacion su historia y el culto que realiza a nuestro santo en nombre de los madrileños.

Empiezo según el manuscrito de Juan Diácono, la cofradía de San Isidro tuvo su origen en el siglo XIII, hundiendo sus raíces en la del Santísimo Sacramento, a la que el mismo Santo perteneció.

    Los estatutos más antiguos que, en parte, aun se conservan, datan de 1478.

En el año 1537 ambas Cofradías se reunieron, formando una sola que pasó a denominarse  Cofradía del Santísimo sacramento y San Isidro Labrador. Igualmente se conservan las disposiciones de 1555 y las Ordenanzas de 1557.

El 12 de junio de 1751, el Cardenal Infante Luis, Arzobispo de Toledo, aprueba las Constituciones de la Congregación de Seculares Naturales dedicada a San Dámaso Papa , San Isidro labrador patrón de la real villa y demás santos naturales de la villa de Madrid poseyendo los títulos de Real, Muy Ilustre y Primitiva, erigida en el convento de San Hermenegildo, de carmelitas descalzos. Fernando VI se declara Hermano Mayor perpetuo “por sí y por los señores Reyes sus sucesores”, por decreto de 12 agosto de 1751.Posteriormente la congregación estuvo establecida en el convento de la Santísima Trinidad calzada.

En 1769,el Rey Carlos III ordena trasladar el Cuerpo incorrupto de SAN ISIDRO y las reliquias de Santa María de la Cabeza, a la Real Iglesia de San Isidro de Madrid, antiguo Colegio Imperial de Jesuitas.

En 1771, una Real orden del mismo monarca, establece a la Real Congregación, en la Capilla de Nuestra Señora del Buen Consejo del citado templo.

Los estatutos vigentes han sido aprobados por el Excmo.  y Rvdmo. Sr. D. Antonio María Rouco Varela, Arzobispo de Madrid, por Decreto de 30 de abril de 1996.

Numerosas han sido las gracias e indulgencias concedidas por la SANTA SEDE. El Papa Gregorio XV, concedió a todos los fieles cristianos que verdaderamente contritos y confesos que visitaran en el día de su Festividad el sepulcro del santo donde descansa su cuerpo, un año y 40 días de perdón, y aquellos que lo hicieran en los días de la octava de la fiesta, 40 días de indulgencias, las cuales confirmó Benedictino XIII.

Clemente XIV, concedió en 1770, perpetuamente indulgencia plenaria a todas las personas de ambos sexos que, habiendo confesado y comulgado, visitaran la iglesia en alguno de los días de la octava del Santo y de su santa esposa, y en ella rogaran por la paz y la concordia entre las naciones.

Benedicto XV concedió a los congregantes de la Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de Seglares naturales de Madrid, indulgencia plenaria para el día de ingreso en la congregación, así como otras indulgencias.

Esta Real Congregación ha sido a lo largo de su historia, como un lazo que ha ido uniendo, siglo tras siglo a gentes muy diversas, de estado y condición, dentro de un mismo ideal religioso y al calor de la fe en una misma devoción.                   

José María Sánchez Molledo y Tomas Puñal