San Antonio “el guindero”

Venia un hortelano subiendo la cuesta de la Vega a lomos de su burro. El hombre azotaba al animal que le costaba andar por su pesada carga, pues llevaba dos alforjas enormes repletas de guindas maduras que llevaban al mercado. De repente un caballo paso muy cerca del asno a toda velocidad, este se asusto y coceo tirando a su dueño al suelo. El hortelano intento calmar al asno que no dejaba de cocear esparciendo toda la carga sobre la arena.  El hortelano miro a su alrededor y vio la “alfombra roja”  que se estaba extendiendo por el camino, desesperado cayo al suelo, entre sollozos  pidió ayuda al santo de su devoción. Cuando levanto la vista, vio a un joven fraile sonriente que le pregunto al hortelano si necesitaba ayuda, el hortelano le dijo que  ya no tenia remedio, su trabajo de meses estaba esparcido y aplastado por la arena. El fraile le animo a recoger las guindas aprovechables, se agacharon y empezaron a recogerlas. Cuando terminaron, el hortelano no podía creerlo, tenia las alforjas llenas de guindas relucientes. Agradecido le ofreció a la fraile dos puñados de guindas, pero el fraile le pidió que se lo llevara mas tarde a la iglesia de San Nicolás donde el estaría. Se marcho el hortelano rápido a vender sus guindas en el mercado para cumplir cuanto antes su promesa. Horas después se dirigió a la iglesia, con las ganancias en el bolsillo y una alforja casi llena de guindas. La iglesia estaba vacía, se arrodillo para rezar y al levantar la cabeza vio en lo alto del altar un retrato del fraile que le había ayudado, dejo las guindas a sus pies y fue a proclamar el milagro.

Desde entonces a san Antonio se le conoce como “el guindero” y el cuadro esta ahora en la iglesia de santa cruz.

www.geocities.com/iglesiasantacruz

Ermita de San Antonio de la Florida: