Proyecto
Misionero 2011/12
Malawi

Números ganadores de la rifa
(18-03-2012): 762 y 1074. ¡Enhorabuena!
El contacto con la
Jornada Mundial de la Juventud en el mes de agosto de 2011 nos ha puesto en
relación con la hermosa realidad de la Iglesia rica en cultura y experiencia de
fe. Ver cómo la Iglesia está extendida en los diversos países del planeta tierra
es algo que alienta y anima a dar gracias a Dios por pertenecer a la gran
familia de los hijos de Dios.
Al mismo tiempo, como miembros de la
misma familia, hemos de tener conciencia de ayudarnos los unos a los otros,
porque todos somos iguales ante Dios, pero no todos se encuentran en las mismas
condiciones de vida (cf. YOUCAT, nn 330-331).
Al conocer un grupo numeroso que vino
desde Malawi a la JMJ Madrid 2011 y sus precarias situaciones (todos pudieron
venir gracias a las becas que facilitó la organización) se nos planteó la
posibilidad de organizar este proyecto misionero.
Entablamos relación con unas
religiosas
que están establecidas allí y nos han hecho llegar el siguiente proyecto del
cual nos queremos hacer eco.
LUGAR
El proyecto se desarrollará en Malawi (África). La ubicación exacta es la
ciudad de Lilongwe.
PROYECTO
Queremos dar ayuda a un centro que atienden las religiosas… que abre un
centro dedicado a las nuevas necesidades que surgen en aquella ciudad.
Especialmente atañe a un núcleo de niños pobrísimos de zonas marginadas que,
hasta el momento, están siendo ayudados en sus necesidades más básicas dándoles
un saquito de harina de trigo de unos 10 kilos.
Pero se quiere comenzar con algo de mayor relieve como sería el impulso en
educación y sanidad, además de una alimentación más adecuada. La mayoría de
estos niños son huérfanos al cuidado de unos abuelos que ya no tienen fuerzas
para trabajar y viven en condiciones muy precarias.
En el programa hay apuntados 800 niños que se beneficiarían de nuestra
ayuda; e incluso este número se podría ver aumentado según vaya incrementándose
los ingresos generados.
La “filosofía” que se propone es la educación para los niños; el someterlos
a la escuela y adentrarlos en una educación como inversión de futuro en sus
vidas y en su propio país.
Este primer paso servirá de trampolín para que den el salto a las escuelas
secundarias y, seguidamente, a estudios de enfermería, ingeniería, medicina,
laboratorio.
¿CÓMO
AYUDAR?
Son varias las formas de poder colaborar con el proyecto misionero. En
orden de prioridad recomendamos la oración, rezar por cuantos se ven
involucrados en esta bonita tarea.
Además hay otras iniciativas que estarán presentes durante todo el curso
parroquial; es ya conocido el rastrillo misionero (que este año contará con
importantes novedades), también las cenas solidarias que se realizan a favor del
proyecto, así como la rifa (19 de marzo) y los donativos particulares.
Piensa tú también cómo poder echar una mano para sacar adelante tu lado más
solidario y colaborar con nuestro trabajo para que este mundo sea cada vez más
un reflejo del Reino de Dios.