CURSILLOS PREMATRIMONIALES

 

 

 

PROYECTO DE MATRIMONIO

 

Un proyecto es la idea que se tiene de algo que se piensa y se quiere hacer, y de cómo llevarlo a cabo.

 

Tener un proyecto personal de vida significa saber lo que quiero en la vida, tenerlo claro, saber cómo lo quiero y darle un sentido de vida.

 

Pero el proyecto de pareja añade una dimensión más al proyecto personal: Ya no se trata sólo de “mi vida” sino de “nuestra vida”, se trata de construir esa vida común a la que os habéis comprometido.

 

 

Las buenas intenciones del noviazgo, necesitan de medios y recursos que ayuden a concretar una forma de vida común que os haga crecer como personas, como matrimonio y como familia. Uno de estos medios puede ser el “proyecto común de matrimonio”. Ahora, os encontráis en muy buenas condiciones para elaborar ese proyecto.

 

CASARSE POR LA IGLESIA

 

Al casarse en Cristo, los novios cristianos dicen públicamente a toda la comunidad cristiana y al mundo lo siguiente:

 

“Nosotros queremos vivir nuestro amor como una prueba y manifestación del amor que Dios nos tiene. Todos los que veáis cómo nos queremos, recordad que Dios nos ama aún mucho más… tanto que entregó a su Hijo por nosotros. Queremos que nuestro amor y nuestra vida matrimonial os recuerden a todos cómo os quiere Dios”.

 

En el matrimonio cristiano los esposos se comprometen primero con Cristo y le prometen ser fieles a vivir desde Él y a ser como un cristal que deja pasar por medio de ellos el amor de Dios.

 

PARA FORMAR UNA FAMILIA CRISTIANA

 

Al comprometerse a vivir su amor matrimonial como sacramento, se dicen el uno al otro lo siguiente: “Te amo con tal hondura, con tal verdad, con tal entrega y fidelidad que quiero que veas en mi amor el signo más claro de cómo te quiere Dios. Cuando sientas cómo te quiero, cómo te perdono, cómo te cuido, podrás sentir cómo te quiere Dios.

 

El matrimonio cristiano es indisoluble. ¿Qué quiere decir la indisolubilidad del matrimonio? Sólo hay verdadero amor cuando es incondicional y para siempre. Así nos ama Dios. Su amor es incondicional y para siempre.

 

Dios es siempre fiel, aunque nosotros no lo seamos. Si el matrimonio es signo del amor de Dios, está llamado a ser fiel, incondicional, estable, para siempre, puesto que así es el amor de Dios. La vida matrimonial exige una actitud de perdón, de comprensión de la debilidad del otro, de paciencia, de estar abiertos a reconciliarse siempre.