Parroquia Santa Catalina de Alejandría 

















Website Button Creator by Free-Web-Buttons.com v2.0

REFLEXIONES  PARA ORAR...

Si la página web la hacemos entre todos en esta sección eso se cumple más que nunca. Aquí irán apareciendo todas esas pequeñas reflexiones que nos vayáis mandando y que nos pueden servir para afianzar en nuestras vidas ese hábito imprescindible en la vida de un cristiano, la oración.

[A] [B] [C] [D] [E] [F] [G] [H] [I] [J] [K] [L] [M] [N] [O] [P] [Q] [R] [S] [T] [U] [V] [W] [X] [Y] [Z]


 


PARA LA CUARESMA

La navidad, es una época en la que todo son buenas proposiciones y buenos 
deseos...¿Solo por unos días...?
La
cuaresma, sin duda viene a provocar en nosotros una reflexión interior que nos lleva a considerar en como hemos usado nuestro tiempo, y tal vez muchos puedan sentirse satisfechos de la labor realizada..

La pregunta clave no obstante, está no en lo que he hecho, que puede ser mucho,....sino ¡¿cuanto he dejado de hacer y podía haberlo hecho?!
  • Que fácil es saludar con una sonrisa!.... y "berreamos"
  • Que fácil es escuchar...y no prestamos atención nada más que a lo que nos atañe...
  • Que fácil es desprenderse de algo superfluo....y sin embargo lo almacenamos...¡Cuántas necesidades podría cubrir...!
  • Que fácil es decir te quiero....y sin embargo nos reprimimos por temor a ser ¿débiles?, ¿vulnerables...?, ¿...?
  • Cuantas cosas no hacemos porque no tenemos tiempo...¿...?, y sin embargo lo malgastamos en boberías...
  • Que cada uno añada aquello que crea (para sí mismo), de lo que podría haber hecho, y sin embargo no hizo...¡QUE PENA, CUANTO TIEMPO MALGASTADO...!

Volver al inicio


EL DÍA EN QUE JESÚS GUARDÓ SILENCIO

Aún no llego a comprender, como ocurrió, si fue real  o un sueño. Solo recuerdo que ya era tarde y estaba en mi sofá preferido, con un buen libro en las manos. El cansancio  me fue venciendo y empecé a cabecear...

 En algún lugar entre la semi inconsciencia y los sueños, me encontré en aquel inmenso salón;  no tenía nada en especial, salvo una pared llena de tarjeteros, como los que tienen las grandes bibliotecas. Los ficheros iban del suelo al techo y parecían interminables en ambas direcciones. Tenían diferentes rótulos. Al acercarme, me llamó la atención un cajón titulado: “Muchachas que me han Gustado”. Lo abrí descuidadamente y empecé a pasar las fichas. Tuve que detenerme por la impresión. Había reconocido el nombre de cada una de ellas: Se trataba de muchachas que a mi me habían gustado!

Sin que nadie me lo dijera, empecé a sospechar en dónde me encontraba. Este inmenso salón, con sus interminables ficheros, era un crudo catalogo de toda mi existencia. Estaban escritas las acciones de cada una de las acciones de mi vida, pequeños detalles que mi memoria había ya olvidado.

Un sentimiento de expectación y curiosidad, acompañado de intriga, empezó a recorrer mientras abría los ficheros al azar, para explorar su contenido. Algunos me trajeron alegría y momentos dulces; otros, por el contrario, un sentimiento de vergüenza y culpa tan intensos, que tuve que volverme para ver si alguien me observaba. El archivo: “Amigos”, estaba al lado de: “Amigos que traicioné” y “Amigos que abandoné, cuando más me necesitaban”.

 Los títulos iban de lo mundano a lo ridículo.

“Libros que he leído”

“Mentiras que he dicho”

“Consuelo que he dado”

“Chistes que conté”, otros títulos eran:

“Asuntos por los que he peleado con mis hermanos”,

“Cosas hechas cuando estaba molesto”,

“Murmuraciones cuando mamá me reprendía de niño”,

“ Videos que he visto”...

No dejaba de sorprenderme de los títulos. En algunos ficheros habían muchas más tarjetas de las que esperaba y otras veces, menos de lo yo pensaba.

Estaba atónito del volumen de información de mi vida que había acumulado. Sería posible que hubiera tenido el tiempo de escribir cada una de esos millones de tarjetas?

Pero cada tarjeta confirmaba la verdad. Cada una escrita con mi letra, cada una llevaba mi firma.

Cuando vi el archivo ”Canciones que he escuchado”, quedé atónito, al descubrir que tenía más de tres cuadras de profundidad y, ni aún así, vi el fin. Me sentí avergonzado, no por la calidad de la música, sino por la gran cantidad de tiempo que demostraba haber perdido.

Cuando llegué al archivo: “Pensamientos lujuriosos”, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Solo abrí el cajón unos centímetros...me avergonzaría descubrir su tamaño. Saqué una ficha al azar y me conmoví por su contenido. Me sentí asqueado al constatar que “ese” momento, escondido en la oscuridad, había quedado registrado...

No necesitaba ver más...Un instinto animal afloró en mi. Un pensamiento dominaba me mente: Nadie debe ver estas tarjetas jamás. Nadie debe entrar jamás a este salón...tengo que destruirlo!. En un frenesí insano, arranqué un cajón, tenía que vaciar y quemar su contenido. Pero descubrí que no podía vaciar y quemar su contenido. Pero descubrí que no podía siquiera desglosar una sola del cajón. Me desesperé y traté de tirar con más fuerza, solo para descubrir que eran más duras que el acero, cuando intentaba arrancarlas.

Vencido y completamente indefenso, devolví el cajón a su lugar.

Apoyando mi cabeza al interminable archivo, testigo invencible de mis miserias, empecé a llorar. En eso, el título de un cajón pareció aliviar en algo mi situación: “Personas a las que les he compartido el Evangelio”. La manija brillaba, al abrirlo encontré menos de 10 tarjetas. Las lágrimas volvieron a brotar de mis ojos. Lloraba tan profundo que no podía respirar. Caí de rodillas al suelo llorando amargamente de vergüenza. Un nuevo pensamiento cruzaba mi mente: Nadie deberá entrar en este salón; necesito encontrar la llave y cerrarlo para siempre.

Y mientras me limpiaba las lágrimas, lo vi. Oh no!!, por favor no!!, El no!!, cualquiera menos Jesús!!. Impotente vi cómo Jesús abría los cajones y leía cada una de mis fichas. No soportaría ver su reacción. En ese momento no deseaba encontrarme con su mirada. Intuitivamente Jesús se acercó a los peores archivos. ¿Por qué tiene que leerlos todos?. Con tristeza en sus ojos, buscó mi mirada y yo bajé la cabeza de vergüenza; me llevé las manos al rostro y empecé a llorar de nuevo.

El , se acercó, puso sus manos en mis hombros.. Pudo haber dicho muchas cosas. Pero El no dijo una sola palabra. Allí estaba junto a mi, en silencio. Era el día en que Jesús guardó silencio...y lloró conmigo.

Volvió a los archivadores y, desde un lado del salón, empezó a abrirlos, uno por uno, y en cada tarjeta firmaba su nombre sobre el mío. Oh No!!, le grité corriendo hacia El. Lo único que atiné a decir fue solo No!!, No!! Cuando le arranqué la fiche de su mano. Su nombre no tenía que estar en esas fichas. No eran sus culpas, eran las mías!! Pero allí estaban. Escritas en un rojo vivo. Su nombre cubrió el mío, escrito con su propia  sangre.

Tomó la ficha de mi mano, me miró con una sonrisa triste y siguió firmando las tarjetas. No entiendo cómo lo hizo tan rápido. Al siguiente instante, lo vi cerrar el último archivo y venir a mi lado. Me miró con ternura a los ojos y me dijo:

“ Consumado es, está terminado, yo he cargado con tu vergüenza y culpa. En eso salimos juntos del salón...Salón que aun permanece abierto...Porque todavía faltan más tarjetas que escribir...

Aun no se si fue un sueño, o una visión, o una realidad ...pero , de lo que si estoy convencido, es que la próxima vez que Jesús vuelva a ese salón, encontrara más fichas de que alegrarse, menos tiempo perdido y menos fichas vanas  y  vergonzosas.

Volver al inicio


ESTADÍSTICAS

Si pudiésemos reducir la población de la Tierra a una pequeña aldea de exactamente 100 habitantes, manteniendo las
 proporciones existentes en la actualidad, seria algo como esto:
 Habría 57 asiáticos, 21 europeos, 14 personas del hemisferio oeste (tanto norte como sur) y 8 africanos
 52 serian mujeres
 48 hombres
 70 no serian blancos
 30 serian blancos
 70 no cristianos
 30 cristianos
 89 heterosexuales
 11 homosexuales
 6 personas poseerían el 59% de la riqueza de toda la aldea y los 6 (si 6 de 6) serian norteamericanos
 De las 100 personas, 80 vivirían en condiciones infrahumanas
 70 serian incapaces de leer
 50 sufrirían de malnutrición
 1 persona estaría a punto de morir
 1 bebe estaría a punto de nacer
 Solo 1 (si, solo 1) tendría educación universitaria
 En esta aldea habría 1 persona con ordenador

 Al analizar nuestro mundo desde esta perspectiva tan comprimida es cuando se hace mas aparente la necesidad de aceptación, entendimiento, tolerancia y educación.

 Si te has levantado esta mañana con mas salud que enfermedad, entonces eres mas afortunado que los millones de personas que no  sobrevivirán esta semana.

 Si nunca has experimentado los peligros de la guerra, la soledad de estar encarcelado, la agonía de ser torturado o las  punzadas de la inanición, entonces estas por delante de 500 millones de
 personas.

 Si puedes acudir a la iglesia sin temor a ser humillado, arrestado, torturado o muerto... entonces eres mas afortunado que 3.000 millones (3.000.000.000) de personas en el mundo.

 Si tienes comida en la nevera, ropa en el armario, un techo sobre tu cabeza
 y un lugar donde dormir, eres mas rico que el 75% de la población mundial.

 Si guardas dinero en el banco, en tu cartera y tienes algunas monedas en el cajón... ya estas entre el 8% mas rico de este mundo.

 Si tus padres aun viven y están casados... eres una persona MUY rara.

 Si puedes leer este mensaje, acabas de recibir una doble bendición: alguien estaba pensando en ti y mas aun, eres mucho mas afortunado que los mas de 2.000.000.000 de personas en este mundo que no pueden leer.

 Alguien dijo una vez:
 Lo que va... vuelve
 Trabaja como si no necesitases el dinero
 Ama como si nunca te hubiesen herido
 Baila como si nadie te estuviese viendo
 Canta como si nadie te estuviese escuchando

Volver al inicio


BÚSCATE UN AMIGO

No es preciso que sea un hombre perfecto; basta que sea profundamente humano, que tenga sentimientos y un gran corazón. Que sepas compartir dolores y alegrías, hablar y saber callar, sobre todo, saber escuchar, gustar de la poesía, de la madrugada, de la música, del sol y de la luna, sentir un gran amor por alguien o sentir falta de no tener ese amor, saber guardar un secreto. No es preciso ser de primera mano, ni es imprescindible ser de segunda.
Tiene que sentir los días tristes y respetarlos. Saber renunciar en favor de alguien. Tener un ideal, y en caso de no tener, sentir el gran vacío que esto deja. Tener resonancias humanas, voluntad de integrarse al mundo y en caso de no ser realizado proponerse como principal objetivo, ser amigo.
Debe sentir pena de las personas tristes y comprender el inmenso vacío de los solitarios. Sentir pena de los que tuvieron y perdieron cosas queridas. Gustar de la sencillez de los niños. Ser Quijote sin menospreciar a Sancho.
Búscate un amigo para pasear, disfrutar de la naturaleza, deleitarse con la música, leer; sentirse un ser humano. No te fijes en la pinta, te puede decepcionar. No te fijes en la riqueza, incluso eso se desvanece.
Fíjate en alguien que te haga sonreír porque se necesita sólo una sonrisa para hacer que un día oscuro parezca claro.
Encuentra al que hace sonreír a tu corazón.
Búscate un amigo que se entristezca con la separación, que quede conmovido y con todo el corazón desee nuestra vuelta pronto, que se conmueva cuando sea llamado amigo.
Búscate un amigo para no enloquecer, para poder contarle lo que se vio de bello y de triste durante el día, de los sustos, de las tristezas y de las alegrías. Un amigo que sepa conversar de cosas simples, del rocío, de la lluvia, el sol, las estrellas y de los recuerdos de la infancia, a quien se diga que tal cosa es así, a quien se pueda decir cosas íntimas y hacer preguntas íntimas. Búscate un amigo que no tenga miedo de decirte un defecto y cuando lo haga, sepa como hacerlo.
Búscate un amigo para vivir el pasado en busca de recuerdos, que sepa darse a quien merezca, que nos golpee un hombro, sonriendo o llorando, mas, que nos llame amigo.
Búscate un amigo que nos diga que vale la pena vivir, no porque la vida sea bella, sino porque ya se tiene un amigo y para no hacerlo sufrir.
Búscate un amigo que crea en nosotros, que no sea irónico, que nos sepa defender, de corazón libre y con toda franqueza, cuando somos atacados.
Búscate un amigo, para tener la conciencia que todavía vive.
¡Por favor... búscate un amigo!

Volver al inicio


UNA HISTORIA PARA COMPARTIR

Con mi título de periodista recién obtenido, decidí realizar una gran entrevista, y mi deseo fue concedido, permitiéndoseme una reunión con Dios.
"Pasa", me dijo Dios. "¿Así que quieres entrevistarme?". "Bueno", le contesté, "si tienes tiempo..."
Se sonríe por entre la barba y dice: "Mi tiempo se llama Eternidad y alcanza para todo; ¿qué preguntas quieres hacerme?" "Ninguna nueva, ni difícil para Ti: ¿qué es lo que más te sorprende de los hombres?" Y dijo: "Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños. "Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud.  "Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que no viven el presente ni el futuro.
"Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido. Y pensar que Yo..."

Con lo ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada, dejó de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías y seguimos en silencio.  Después de un largo tiempo y para cortar el clima le dije: "¿Me dejas hacerte otra
pregunta?" No me respondió con palabras, sino sólo con su tierna mirada. "Como Padre, ¿qué es lo que le pedirías a tus hijos?"

"Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que sí pueden hacer es dejarse amar.
"Que aprendan que toma años construir una confianza y sólo segundos destruirla.
"Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen sus vidas.
"Que aprendan que no es bueno compararse con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
"Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
"Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlarán.
"Que bastan unos pocos segundos para construir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas.
"Que aprendan que perdonar se aprende practicando.
"Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe cómo demostrarlo.
"Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad.
"Que a veces cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho a molestar a los que los rodean.
"Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.
"Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno, ha encontrado un verdadero tesoro.
"Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.
"Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen.
"Que de lo que siembran, cosechan. Si siembran chismes, cosecharán intrigas; si siembran amor, cosecharán felicidad.
"Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr sus metas, sino aprender a ser feliz con lo que tienen.
"Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte, sino producto de sus decisiones. Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por lo que les falta y carecen.
"Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.
"Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida.
"Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentra la fortaleza para vencer sus dolores.
"Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos; y el dejarlas ir, las deja para siempre a su lado.
"Que a pesar de que la palabra amor pueda tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso.
"Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos; el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo.
"Que nunca harán nada tan grande para que Dios los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente los amo, a pesar de sus conductas.
"Que aprendan que la distancia más lejos que pueden estar de Mí es la distancia de una simple oración..."

Y así, en un encuentro profundo tomados de las manos, continuamos en silencio. ¿Será posible que alguna vez aprendamos?

Volver al inicio


EL BARBERO Y DIOS

Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba. Como es costumbre en estos casos, entabló una amena conversación con la persona que le atendía.
Hablaban de muchas cosas y tocaron muchos temas; de pronto, tocaron el tema de Dios y el barbero dijo: -Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice...
Pero, ¿por qué dice usted eso? preguntó el cliente.
Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe, o dígame, ¿acaso si Dios existiera, habría tantos enfermos, y niños abandonados? Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad; yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión.
El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. Recién abandonada la barbería vio a un hombre con la barba y el cabello muy largos, al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.
Entonces entró de nuevo en la barbería y le dijo al barbero:¿Sabe una cosa? Los barberos no existen.
¿Cómo que no existen, si yo estoy aquí y soy barbero?
¡No!, dijo el cliente, no existen porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.
¡Ah, no! Los barberos si existen, lo que pasa es que estas personas no vienen hacia mi.
¡Exacto!, dijo el cliente, ese es el punto. Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.

Volver al inicio


EL MILAGRO

Te hice perfecto. Solo en ti esta el aceptar el camino de la felicidad, enfrentarlo y seguir siempre adelante. Hasta el fin. Simplemente porque ERES LIBRE. Te hice libre. En ti esta el poder de no atarte a las cosas. Las cosas no hacen a la felicidad. Te hice perfecto para que aprovecharas la capacidad y no para que la destruyeras con las tonterías.

Te di el poder de pensar
Te di el poder de amar.
Te di el poder de determinar.
Te di el poder de reír.
Te di el poder de imaginar.
Te di el poder de crear.
Te di el poder de planificar.
Te di el poder de rezar...y te seguí por encima de
los ángeles...cuando te di el poder de elección.

Te di el dominio de elegir tu propio destino usando tu
voluntad. ¿Que has hecho de esas tremendas fuerzas que
te di? no importa. De hoy en adelante olvida tu pasado
y, usando sabiamente ese poder de elección.

Elige amar... en lugar de odiar
Elige reír... en lugar de llorar
Elige creer... en lugar de destruir.
Elige perseverar... en lugar de renunciar.
Elige alabar... en lugar de criticar.
Elige curar... en lugar de herir.
Elige dar ... en lugar de robar.
Elige actuar... en lugar de aplacar.
Elige crecer... en lugar de consumirse.
Elige bendecir... en lugar de blasfemar.
Elige vivir... en lugar de morir.

Y aprende a sentir mi presencia en cada acto de tu
vida.
Crece cada día un poco mas en el optimismo y en la esperanza. Deja los sentimientos de derrota. Yo estoy a tu lado siempre y siempre te estoy esperando para amarte. Si has de venir a mi un día... que sea HOY, en este momento. Cada instante que vivas sin mi, es un instante infinito que te pierdes de paz. Trata de volverte niño, simple, inocente, generoso, dador, con capacidad de asombro y capacidad de conmoverte ante la maravilla de sentirte humano... Porque puedes conocer mi amor, puedes sentir una lagrima, puedes comprender el dolor. No olvides que ERES MI MILAGRO. Que te quiero feliz, con misericordia, con piedad, para que este mundo que transitas puedas acostumbrarte a reír, siempre que tu... aprendas a reír. Y si eres MI MILAGRO, entonces usa tus dones y cambia tu medio ambiente contagiando esperanza y optimismo sin temor... ¡POR QUE YO ESTOY SIEMPRE A TU LADO!!

DIOS

Volver al inicio

 



LA PATATA

En el muro viejo y casi derrumbado cobertizo, vi una planta que crecía copiosamente. Se trataba de un vegetal floreciente. Un ejemplar único. ¿cómo fue a parar a aquel muro? Seguro que allí no fue plantada. Busqué la patata de la que brotaban hojas y flores, como si de alcanzar el premio se tratara.

Para mayor sorpresa colgaban las hojas de un tallo que media más de un metro, y que se arrastraba desde el cobertizo y a través de una grieta del muro. Me encorvé por entre la pequeña abertura de la puerta, y divisé un tallo largo y calvo que trepaba por la pared hacia fuera. En una caja vieja, estaba la patata, totalmente arrugada. Lo dio todo, para decirme, con cuanta fuerza se empuja todo en la naturaleza hacia la luz.

El que se da a si mismo hace milagros.

Volver al inicio


LAS CUCHARAS LARGAS

Cierto día un sabio visitó el infierno. Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito. Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto descompuesto: debían comer con cucharas tan largas como un remo. Por eso, por más que estiraban sus brazos, nunca conseguían llevarse nada a la boca.

Impresionadao, el sabio salió del infierno y subió al cielo. Con un gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares y utensilios. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados. Y es que allí, en el cielo, cada cual se preocupaba por alimentar con la cuchara al que tenía enfrente.

Volver al inicio


EL TESORO

Un monje iba caminando y sentó debajo de un árbol para pasar la noche. En esto, se le acercó un aldeano, jadeante, para decirle:

- ¡Vamos rápido, dame la piedra, la piedra!
- ¿Qué piedra? -Le preguntó el monje.

El aldeano le respondió.

- La noche pasada, soñando, vi a un santo, y me aseguró que si venía por la noche encontraría a un monje, que me daría la mejor y la más grande piedra preciosa del mundo; y que así me haría rico para siempre.

El monje rebuscó en su talengo y le dio un diamante diciendo: -Toma quiza sea esto. Lo encontré hace unos días en la vaguada, mientras iba de camino.

Tomó el aldeano ansiosamente el diamante en sus manos, se quedo extasiado, mirándolo largo rato, y después se marchó corriendo a su casa. Se pasó toda la noche dando vueltas en su cama. Estaba tan nervioso, que era incapaz de dormir.

Al día siguiente, se fue en busca del monje y le dijo:

- Dame, por favor, la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este maravilloso diamante. Enséñame tu tesoro.

Volver al inicio


LA RIQUEZA DEL MENDIGO

Iba yo pidiendo, de puerta en puerta, cuando un carro de oro apareció a lo lejos, como un sueño magnifico. Y yo me preguntaba, maravillado, quien sería aquel Rey de reyes.

Pensé que mis días malos se acabaron, y me quedé aguardando limosnas. La carroza se paró a mi lado. Me miraste y bajaste sonriendo. Sentí que al fin me había llegado la felicidad de la vida. Y de pronto tú me tendiste tu diestra diciéndome "¿Puedes darme alguna cosa?"

Ah, que ocurrencia la de tu realeza! ¡pedirle a un mendigo! Yo estaba confuso y no sabía qué hacer. Luego saqué despacio de mi saco un granito de trigo, y te lo di.

Pero qué sorpresa la mía cuando, al vaciar por la tarde mi saco en el suelo, encontré un granito de oro en la miseria del montón. ¡Que amargamente lloré por no haber tenido corazón para dártelo todo!.

Volver al inicio


UN ANGELITO ESTA POR NACER...

 CUENTA LA LEYENDA...

 Que a un lindo Angelito que estaba en el cielo, le tocó el turno de nacer como niño, y le dijo un día a Dios...

          ...me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra, ¿pero como vivir tan pequeño e indefenso como soy ?
   
      ...entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te  está esperando y te cuidará.

...pero dime, aquí en el cielo no hago mas que cantar  y sonreír, eso basta para ser feliz...


...y como entender lo que la gente habla, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres,

 

...tu ángel te dirá las palabras más dulces y más... tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia   y con cariño te enseñará a hablar

 

 ...y que haré cuando quiera hablar contigo ?

 

 ...tu ángel juntará  tus manitas y te enseñará a orar  y podrás hablarme...

 

...he oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quien me defenderá?

 

...tu ángel te defenderá a costa de su propia vida...

 

...pero estaré triste porque no te veré mas...

 

 ...tu ángel te hablará siempre de mi y te enseñara el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado,...

 

En ese instante.... una gran paz reinaba en el  cielo, pero ya se oían voces terrestres y el niño presuroso repetía con lagrimas en los ojitos sollozando...

...Dios mío, si ya me voy dime su nombre...¿cómo se  llama mi ángel.... ?.

 

...Su nombre no importa, tú le dirás...¡mamá!.

Volver al inicio


NO DEJES MORIR EL AMOR

Hubo una vez en la historia del mundo, un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos ellos.

Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber,  cual era el propósito.

Cuando estuvieron todos,  habló el Odio y dijo: -"Os he reunido aquí a todos,  porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".

Los asistentes no se extrañaron mucho, pues era el Odio que estaba hablando,  y el siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí, quien seria tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos.

- "Quiero que maten al Amor", dijo.

Muchos sonrieron malévolamente, pues más de uno le tenia ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: -"Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el informe del Mal Carácter, quedaron todos decepcionados.

—"Lo siento, lo intente todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante".

Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder y dijo: 

—"En vista de que El Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviare la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará".

Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima -quien efectivamente cayó herida- pero después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición, envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y  lastimarlo con dudas y sospechas infundadas, pero el Amor confundido lloró, y pensó, que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha  enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, al Capricho, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía  desfallecer tomaba de  nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás:

 —"Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos".

De pronto de un rincón del salón se  levantó un sentimiento poco reconocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte, "Yo mataré el Amor", dijo con seguridad.

Todos se preguntaron quien era ese que  pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo:

 —"Ve y hazlo".

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que después de mucho esperar por fin EL AMOR HABÍA MUERTO.

Todos  estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: —"Ahí os entrego el Amor totalmente muerto y destrozado".

Y sin decir mas se marchó.

 —"Espera"... dijo el  Odio, "en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:

"SOY LA RUTINA"

Volver al inicio


REPORTÁNDOSE

Una vez un Sacerdote estaba dando un recorrido por la Iglesia  al mediodía... al pasar por el Altar decidió  quedarse cerca para ver quien había venido a rezar. En ese momento se abrió  la puerta,  el sacerdote frunció el entrecejo al ver a un hombre  acercándose  por el pasillo; el hombre estaba sin afeitarse desde  hace  varios días, vestía una camisa rasgada, tenia el abrigo gastado  cuyos  bordes se  habían   comenzado a deshilachar.

El hombre se arrodilló,  inclinó  la  cabeza, luego se levantó y se fue.  Durante los siguientes días el mismo hombre, siempre  al  mediodía, estaba en la Iglesia cargando una maleta...  se arrodillaba brevemente y luego volvía a salir.

El sacerdote, un poco  temeroso,  empezó a sospechar que se tratase de un ladrón, por lo que un día se  puso en  la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se  disponía a  salir le pregunto: "¿Que haces aquí?".  El hombre dijo que trabajaba cerca y tenia media  hora libre para el almuerzo y aprovechaba ese momento para orar , "Solo me quedo unos  instantes, sabe, porque la fabrica queda un poco  lejos, así que solo  me arrodillo y digo: 'Señor, solo vine nuevamente para contarte cuan  feliz me  haces cuando me liberas de mis pecados... no se muy  bien  rezar,  pero pienso en Ti todos los días... así que Jesús, este  es Jim  reportándose".

El Padre, sintiéndose un tonto, le dijo a Jim que estaba  bien  y que era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera.

El  sacerdote se arrodilló ante el altar, sintió derretirse su  corazón con el gran  calor del amor y encontró a Jesús.  Mientras las lagrimas  corrían por sus  mejillas, en  su corazón repetía la plegaria de Jim:  "SÓLO VINE PARA DECIRTE, SEÑOR, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE TE ENCONTRÉ A TRAVÉS DE MIS SEMEJANTES Y ME LIBERASTE  DE MIS PECADOS...  NO SE MUY BIEN COMO ORAR, PERO PIENSO EN TI TODOS  LOS  DÍAS...

ASÍ QUE  JESÚS, SOY YO REPORTÁNDOME".

Cierto día el sacerdote notó que el viejo Jim no  había  venido. Los días siguieron pasando sin que Jim  volviese para rezar. Continuaba ausente, por lo que el Padre comenzó a preocuparse, hasta que un  día fue a la fabrica a preguntar por él; allí le  dijeron  que el estaba  enfermo, que pese a que los médicos estaban muy  preocupados por su  estado, todavía creían que tenia un chance de sobrevivir.

La  semana que Jim  estuvo  en el hospital trajo muchos cambios, el sonreía todo el tiempo y su  alegría era contagiosa. La enfermera Jefe no podía  entender por qué Jim estaba tan feliz, ya que nunca había  recibido ni flores, ni tarjetas, ni visitas.

El sacerdote se acercó al lecho de Jim con la enfermera y esta le dijo, mientras Jim  escuchaba: "Ningún amigo ha venido a visitarlo, el no tiene a donde  recurrir". Sorprendido, el viejo Jim dijo con una sonrisa: La   enfermera esta  equivocada... pero ella no puede saber que TODOS LOS DÍAS, desde  que  llegué aquí,  a MEDIODÍA, un querido amigo mío viene, se sienta aquí en la cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mi y me dice:  "SOLO VINE PARA DECIRTE, JIM, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE  ENCONTRÉ TU AMISTAD Y TE LIBERE DE TUS PECADOS. SIEMPRE  ME GUSTO OÍR  TUS PLEGARIAS, PIENSO EN TI CADA DIA... ASÍ QUE JIM,  ESTE ES JESÚS   REPORTÁNDOSE".

Volver al inicio


LA JAULA VACÍA

Una vez había un hombre llamado Jorge Thomas, pastor en un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra. Un Domingo de Pascua llegó a la iglesia cargando una jaula de pájaros mohosa, doblada y vieja, y la colocó sobre el púlpito. Se fruncieron varios ceños y, a manera de contestación, el pastor Thomas comenzó a hablar.:

"Estaba caminando por el pueblo ayer, cuando vi un niño joven caminando hacia mí meciendo esta jaula de  pájaros. En el fondo de la jaula, habían tres pequeños pajarillos salvajes, temblando de frío y de miedo.

Detuve al muchacho y le pregunté,- “¿Qué llevas ahí, hijo?"

 "Son tan solo unos viejos pájaros," - fue la respuesta.

"¿Y qué vas a hacer con ellos?" - le pregunté.

"Los voy a llevar a casa y me voy a divertir con ellos, - " me contestó.

"Voy a molestarles y a sacarles las plumas y hacerles pelear. Voy a pasar un buen rato."

"Pero te vas a cansar de esos pajarillos tarde o temprano. ¿Qué harás con ellos entonces?"

"Tengo unos gatos," -  dijo el muchacho. "Les gustan los pájaros. Se los llevaré a ellos."

El pastor estuvo callado un momento. -  "¿Cuánto quieres por esos pájaros, hijo?"

¡Eh! Usted no quiere estos pájaros, señor. Son tan solo unos simples pájaros viejos del campo. No cantan. ¡Ni siquiera son bonitos!

"¿Cuánto?" - preguntó el pastor otra vez. El niño miró al pastor como si estuviera loco y le dijo, ...“¿$10?".

 El pastor buscó en su bolsillo y sacó un billete de diez dólares. Los colocó en la mano del muchacho.

En un segundo, el niño desapareció. El pastor levantó la jaula y suavemente la llevó al final del  callejón, donde había un árbol y un césped. Poniendo la caja en el piso, abrió la puerta y, golpeando suavemente los barrotes, convenció a los pájaros que salieran, liberándoles.

Bueno, eso explicaba la jaula vacía sobre el púlpito, y entonces el pastor comenzó a contar su historia:

Un día Satanás y Jesús estaban  conversando. Satanás acababa de venir del Jardín del Edén y estaba jactándose y vanagloriándose. "Si, señor, acabo de capturar al mundo lleno de gente allá abajo. Me hice una trampa, utilicé carnada que sabía que ellos no podían resistir. ¡Los agarré a todos!

"¿Qué vas a hacer con ellos?" - preguntó Jesús.

Satanás respondió,-  "¡Me voy a divertir! Voy a enseñarles como casarse y luego divorciarse, como odiarse y abusarse mutuamente, como beber y fumar y maldecir. Les voy a enseñar como inventar las armas y bombas y que se maten unos a otros. ¡Me voy a divertir de verdad!

"¿Y qué harás cuando termines con ellos?" - preguntó Jesús.

"¡Oh!, los mataré," -  exclamó Satanás orgullosamente.

"¿Cuánto quieres por ellos?" - preguntó Jesús.

"¡Oh!, tú no quieres a esas personas. No valen nada. Los tomarás y simplemente te odiarán. ¡Te escupirán, te maldecirán y te matarán!. ¡Tú no quieres a esa gente!"

"¿Cuánto?" - preguntó nuevamente.

Satanás miró a Jesús y, mofándose, dijo, "Todas tus lágrimas y toda tu sangre."

Jesús dijo, "¡HECHO!" Entonces Él pagó el precio.

El pastor levantó la jaula, abrió la puerta, y se fue del púlpito....

Volver al inicio


FE Y PARAGUAS

En un pueblito de zona rural en los años 50, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes, debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo.  A pesar de que la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante la situación límite, marcharon a ver al cura párroco y le dijeron:

- "Padre, si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación."

- "Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable."

- "¡Díganos cuál es!", respondieron todos.

- "Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el sacerdote."

- "¡Así lo haremos, y también vendremos a Misa todos los días!"

Los campesinos comenzaron a ir a Misa todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente.  Un día, fueron todos a enfrentar al párroco y reclamarle:

- "Padre, usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias, El iba a acceder a nuestras peticiones.  Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna."

- "¿Han ustedes pedido con fe verdadera?", les preguntó el párroco.

- "¡Sí, por supuesto!", respondieron al unísono.

- "Entonces, si dicen haber pedido con Fe Verdadera... ¿porqué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?"

Volver al inicio


DA TODO POR QUIEN AMAS

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz quien sufría de una extraña enfermedad.

Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos  necesarios para combatirla.

El doctor explicó la situación al hermano de  la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: "Si, lo haré, si eso salva a  Liz."

Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a él y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morirme?".

Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría TODA su sangre a su hermana, y entonces moriría. Y aún así se la daba...

¿Eres tu capaz de DARTE por quien amas?

Volver al inicio


¿CUANTO VALES?

Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Marisa en un restaurante a tomar un café.  Deprimido descargó en ella sus angustias ... que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación ... todo parecía estar mal en su vida. 

Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 100 dólares y le dijo:  -"Alfredo, quieres este billete?"

Alfredo, un poco confundido al principio, le dijo: -"Claro Marisa ... son 100 dólares, ¿quién no los querría?"  Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo. 

Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo volvió a preguntarle: -"Y ahora igual lo quieres?" 

-"Marisa, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 100 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas."

Entonces Marisa desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.  -"Lo sigues queriendo?"

-"Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 100 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor..."

-"Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido ... lo que debes preguntarte es CUANTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado".

Alfredo se quedó mirando a Marisa sin atinar con palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.  Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:  -"Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal ... ¡pero me debes un billete nuevo de 100 dólares para poder usar con el próximo amigo que lo necesite!"  Le dio un beso en la mejilla a Alfredo  -quien aún no había pronunciado palabra-  y levantándose de su silla se alejó rumbo a la puerta.

Alfredo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó en su billetera y dotado de una renovada energía llamó al mesero para pagar la cuenta.

Volver al inicio


¿SE QUEMA TU CHOZA?

El único sobreviviente de un naufragio estaba sobre una pequeña e inhabitada isla.

El estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba.

Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse, y proteger sus pocas posesiones. Pero entonces un día, después de andar buscando comida, él regresó  y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia el cielo. Lo peor que había pasado, es que todas las cosas las había perdido.

El estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía "¿Cómo pudiste hacerme esto?". Y se quedó dormido sobre la arena.

Temprano de la mañana del siguiente día, él escuchó asombrado el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Venían a rescatarlo, y les preguntó:

"¿Cómo sabían que yo estaba  aquí?". Y sus rescatadores le contestaron:

"Vimos las señales de humo  que nos hiciste....."
  
Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos de perder el   corazón, porque Dios esta trabajando en nuestras vidas en medio de las penas y el sufrimiento.

Recuerda la próxima vez que tu pequeña choza se queme.... puede ser simplemente una señal de humo que surge de la GRACIA de DIOS.

Por todas las cosas negativas que nos pasan, debemos decirnos a nosotros   mismos, DIOS TIENE UNA RESPUESTA POSITIVA A ESTO.

Volver al inicio


DESIGNIOS DE DIOS

Francisco cursa el último semestre de Arquitectura y la temporada de exámenes ha comenzado. Francísco se ha distinguido por ser un joven dedicado a sus estudios sin descuidar el trato amistoso y confidente con algunos de sus compañeros de la carrera así como con sus 5 hermanos y sus padres.

Durante toda la carrera ha realizado sacrificios importantes para mantener impecable su historial y ahora en la recta final se ha encomendado de manera particular a Santa María de Guadalupe a quien esta ofreciendo construir un templo en algún momento de su carrera profesional si le ayuda a sacar el nivel de excelencia en la última asignatura que esta cursando.

El día anterior al examen final todo esta listo, Francisco ha agotado todas las notas y repasos necesarios para concluir con éxito lo que durante toda la carrera ha hecho. Ha cenado con la familia que le desean lo mejor para el examen que presentará al día siguiente a las 7:00 AM, por lo que Francisco se va a la cama a las 10:00 P.M. después de charlar con su novia Ximena.

Son las 5:15 AM y el despertador ha puesto a Francisco de un brinco en el piso en donde piadosamente da gracias a Dios por el nuevo día y ofrece la jornada como lo han enseñado sus padres desde que era muy niño.

Son las 5:20 AM y Francisco se ha metido al baño para tomar una ducha y se encuentra con la novedad de que no hay agua caliente, Francisco descubre una oportunidad para ofrecer a Dios un pequeño sacrificio y toma la ducha mas corta que ha tomado en su vida.

Son las 5:45 AM y Francisco se arregla mientras escucha las noticias por la radio mientras de vez en vez vuelve la mirada para ver la fotografía de Ximena con quien lleva casi 2 años de noviazgo formal.

Son las 6:00 AM y Francisco toma un desayuno ligero compuesto de jugo de naranja, cereal y un baso de leche acompañado por una pieza de pan con mantequilla y mermelada de fresa.

Son las 6:15 y Francisco busca a sus padres antes de salir para despedirse y pedirles su bendición.

Son las 6:20 y Francisco va rumbo a la Universidad en el auto que le presto su madre, ha tomado una de las vías rápidas cuando de repente escucha un fuerte ruido en la parte posterior del auto. El auto comienza a moverse de una forma extraña y Francisco detiene el auto para ver que ha sucedido.

Efectivamente un neumático se ha averiado y a las 6:35 se dispone a cambiar el neumático cuando descubre que la llanta de refacción también se encuentra pinchada.

En ese momento Francisco volviendo los ojos al cielo dice "Señor ¿Qué pasa?,¿Por que permites que sucedan estas cosas precisamente en este momento en que voy a ofrecerte mi estudio?, Tu sabes que es para ti, por favor ayúdame, no puedo llegar tarde al examen, el Profesor Rentería es muy estricto y nos advirtió que no dejaría que nadie sin excepción entraría al examen si llega tarde".

En ese momento un taxi se ha acercado a Francisco para ofrecerle ayuda. Francisco decide dejar el auto estacionado y tomar el taxi para ir a la Universidad.

Son las 6:50 y el taxista corre por las avenidas de la Ciudad de México a toda velocidad esperando llevar a Francisco a su destino antes de las 7:00 AM.

Son las 7:05 AM y por fin han llegado, Francisco sale corriendo del taxi sin perder la esperanza de que Dios le ayudará y mientras corre en dirección al aula no ha notado que un gran movimiento de personas al rededor de la Universidad a tan temprana hora de la mañana.

Son las 7:07 AM y Francisco se ha quedado pasmado con la escena que contempla, el aula esta completamente destruida y el polvo apenas deja ver algunos rostros y cuerpos de sus compañeros que yacen entre los escombros.

Un gran terremoto ha sacudido a la Ciudad de México y mas de 70,000 personas perdieron la vida aquella mañana del mes de Septiembre. Francisco no presentó su examen ese día y comprendió que Dios aún tenia para él algunas responsabilidades y la oportunidad de amar y de dar gloria a Dios por un tiempo mas.

Volver al inicio


EL AMIGO DEL HIJO

Era la reunión del domingo por la noche de un grupo apostólico en una iglesia de la comunidad.  Después que cantaron los himnos, el sacerdote de la iglesia se dirigió al grupo y presentó a un orador invitado; se trataba de uno de sus amigos de la infancia, ya entrado en años.

Mientras todos lo seguían con la mirada, el anciano ocupó el púlpito y comenzó a contar esta historia:

"Un hombre junto con su hijo y un amigo de su hijo estaban navegando en un velero a lo largo de la costa del Pacífico, cuando una tormenta les impidió volver a tierra firme.  Las olas se encresparon a tal grado que el padre, a pesar de ser un marinero de experiencia, no pudo mantener a flote la embarcación, y las aguas del océano arrastraron a los tres."

Al decir esto, el anciano se detuvo un momento y miró a dos adolescentes que por primera vez desde que comenzó la plática estaban mostrando interés; y siguió narrando:

"El padre logró agarrar una soga, pero luego tuvo que tomar la decisión más terrible de su vida:  Escoger a cuál de los dos muchachos tirarle el otro extremo de la soga.  Tuvo sólo escasos segundos para decidirse.  El padre sabía que su hijo era un buen cristiano, y también sabía que el amigo de su hijo no lo era.  La agonía de la decisión era mucho mayor que los embates de las olas."

"Miró en dirección a su hijo y le gritó:  ¡TE QUIERO, HIJO MIO! y le tiró la soga al amigo de su hijo.  En el tiempo que le tomó al amigo halar hasta el velero volcado en campana, su hijo desapareció bajo los fuertes oleajes en la oscuridad de la noche.  Jamás lograron encontrar su cuerpo."

Los dos adolescentes estaban escuchando con suma atención, atentos a las próximas palabras que pronunciara el orador invitado.

"El padre"  -continuó el anciano-  "sabía que su hijo pasaría la eternidad con Cristo, y no podía soportar el hecho de que el amigo de su hijo no estuviera preparado para encontrarse con Dios.  Por eso sacrificó a su hijo.  ¡Cuán grande es el amor de Dios que lo impulsó a hacer lo mismo por nosotros!"

Dicho esto, el anciano volvió a sentarse, y hubo un tenso silencio.  Pocos minutos después de concluida la reunión, los dos adolescentes se encontraron con el anciano.  Uno de ellos le dijo cortésmente:

"Esa fue una historia muy bonita, pero a mí me cuesta trabajo creer que ese padre haya sacrificado la vida de su hijo con la ilusión de que el otro muchacho algún día decidiera seguir a Cristo."

"Tienes toda la razón", le contestó el anciano mientras miraba su Biblia gastada por el uso.  Y mientras sonreía, miró fijamente a los dos jóvenes y les dijo:

"Pero esa historia me ayuda a comprender lo difícil que debió haber sido para Dios entregar a su Hijo por mí.  A mí también me costaría trabajo creerlo si no fuera porque el amigo de ese hijo era yo."

Volver al inicio


¿QUE ELIGIRIAS?

Una vez, un padre se sentó  con sus tres hijos en el jardín y les preguntó: "Supongamos que pudieran tener cualquier cosa que su corazón deseara, ¿qué elegirían?"

"Yo, desearía ser hermosa", repuso su hija. "A todo el mundo le gusta lo hermoso y a todo el mundo le gustaría yo".

"Que tonta eres", agregó su hermano. "¿Recuerdas que bonita era tu amiga Lolita antes de que le diera viruela? La belleza es una cosa pasajera. Mí deseo sería ser rico. El dinero regula al mundo y con él compraría todo lo que quisiera".

El tercero, entonces dio su opinión. "Yo creo que eres tan ignorante como nuestra hermana. La riqueza se pierde tan fácilmente como la belleza. Mi deseo sería tener sabiduría. Nadie me la podría quitar".

El padre que había estado escuchando silenciosamente, se levantó y con una varita escribió un gran número de ceros en la tierra y les dijo:
"Todas las cosas que han dicho: belleza, riqueza y sabiduría, no son nada para un hombre inteligente".

"Son como muchos ceros, pero pónganle un número antes de los ceros y los convertirán en un gran tesoro. La única cosa que realmente importa es la virtud, que es un regalo de Dios. La virtud por sí sola hará a las personas hermosas, ricas y sabias".

Volver al inicio


LA SILLA

La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo.  Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas.  Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote asumió que el hombre sabía que vendría a verlo.

"Supongo que me estaba esperando", le dijo.

"No, ¿quién es usted?", dijo el hombre.

"Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo estaba viniendo a verlo".

"Oh sí, la silla", dijo el hombre enfermo, ¿le importa cerrar la puerta?"  El sacerdote sorprendido la cerró.  "Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar.  Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae, ..., pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y salió por el otro pues no tengo idea de cómo hacerlo.  Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración."

"Esto ha sido así en mí hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo:  José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús.  Así es como te sugiero que lo hagas: te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a Jesús sentado delante de tí.   No es algo alocado el hacerlo pues él nos dijo: "Yo estaré siempre con ustedes".  Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora mismo".

"Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces".  Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija pues me internaría de inmediato en la casa de los locos."

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que había estado haciendo, y que no cesara de hacerlo,.  Luego hizo una oración con él, le extendió una bendición y se fue a su parroquia.

Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido.  El sacerdote le preguntó:  "¿Falleció en paz?"

"Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama, me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso.  Cuando regresé de hacer compras una hora más tarde ya lo encontré muerto."

"Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré.  ¿Qué cree usted que pueda significar esto?"

El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le respondió:  "Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera."

Volver al inicio


¿COMO ES TU CORAZON?

Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamo que él poseía el corazón mas hermoso de toda la comarca.

Una gran multitud se congrego a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en el ni máculas ni rasguños.

Si, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto. Al verse admirado el joven sé sintió más orgulloso aun, y con mayor fervor aseguro poseer el corazón mas hermoso de todo el vasto lugar.  

De pronto un anciano se acerco y dijo: ¿Porqué dices eso, si tu corazón no es tan hermoso como el mío?

Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía   vigorosamente, este estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y estos habían sido reemplazados por otros que no   correspondían, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor.

Es mas, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos. La mirada de la gente se sobrecogió - ¿como puede el decir que su corazón es mas hermoso?, pensaron...  

El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír.  

"Debes estar bromeando", dijo. "Comparar tu corazón con el mío... El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor."  

"Es cierto," dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo...  

Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mí corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he   amado. Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos   compartido."

"Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos - dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día tal vez regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón."  

"Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?".

El joven permaneció en silencio, lagrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.

El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con el tapó la herida abierta del joven.

La pieza se amoldo, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.  

El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho mas hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.  

Y tu corazón... ¿cómo es?

Volver al inicio