"LA MONJA DE CARRION"
Luisa Colmenares y Cabezón, nieta del célebre músico Antonio Cabezón, maestro de la Real Capilla, ingresó a los 18 años en el Convento de Santa Clara de Carrión, en el que convivió durante más de medio siglo, convirtiéndose en un personaje que dio renombre a Carrión y a su monasterio de Santa Clara. La madre Luisa de la Ascensión obtuvo fama de santa taumaturga y ascendió a las esferas de los palacios a raíz de la gran campaña concepcionista del siglo XVII, llegando a fundar una hermandad de defensores de la Purísima Concepción a la que estaban inscritos no menos de 80.000 personas, prelados, nobles y pu7eblo llano. Este movimiento concepcionista, abanderado por la Madre Luisa de la Ascensión, culminó en una fiesta de voto y juramento cuya ceremonia se celebró el 6 de enero de 1.619. Pero la Madre Luisa de la Ascensión, "la monja de Carrión" como popularmente se la conoce por doquier, fue acusada ante el Tribunal de la Inquisición, siendo sometida a un severo proceso durante catorce años y recluida en las Agustinas Recoletas de Valladolid, donde fallecería el año siguiente. "El proceso concluyó con sentencia absolutoria declarando indemne la memoria y fama de la religiosa, pero consignando la prohibición de escribir y difundir hechos referentes a su vida para impedir que la santa memoria y universal fama de "la monja de Carrión" se siguiese sosteniendo sobre los fundamentos externos que la mantenían, y que eran los objetos piadosos que a modo de reliquias se procuraban todo género de gentes devotas; objetos cuya posesión y difusión fue rigurosamente prohibida…"

Sus restos mortales reposan en el Monasterio carrionés adonde fueron trasladados el 5 de febrero de 1.649.

"La copiosa aportación de documentos que el P. Barriuso ha ofrecido a la investigación de la impar figura de la M. Luisa de la Ascensió, supone un material importante en el estudio de la religiosa, incluso merecedora de figurar en las antologías poéticas y místicas, escritos que provocaron, de una parte, la devota admiración y la ferviente aclamación de tantas almas que creyeron en el sobrenatural valimiento de esta célebre monja, y de otra, la acusación por el Santo Oficio de haber sido plagiaria de estas composiciones líricas…"

Las composiciones poéticas de Sor Luisa de la Ascensión, de elevada expresión mística y belleza formal de los versos, figuran en la Antología poética de escritoras. El poema A LA SOLEDAD INTERIOR CON MI DULCISIMO JESUS Y DIVINO TESORO, ha sido también atribuido a otros autores.